Abstract
La adquisición de la lectoescritura plantea en nuestras sociedades numerosos problemas que tradicionalmente se le han achacado al individuo como portador de déficits específicos que estarían en la base de cualquier dificultad a la hora de enfrentarse a un texto escrito. Si tenemos en cuenta el origen socio-histórico del proceso lector, nos daremos cuenta de que al niño se le exige en los primeros años de escolaridad un esfuerzo que la humanidad realizó gradualmente y con el apoyo de sucesivos sistemas mediadores que hoy se han suprimido en el proceso de aprendizaje. En este artículo, los autores proponen recuperar esos sistemas mediadores tanto para la enseñanza de la lectoescritura como para la recuperación de los malos lectores.
Desde la escuela socio-histórica los autores hacen diversas reflexiones sobre la enseñanza de la lectoescritura. El concepto de re-mediación se refiere a un cambio en la forma en que los dispositivos mediadores regulan nuestra acción coordinada con el entorno. Así pues, el aprendizaje de la lectoescritura es una experiencia re-mediadora, una nueva forma de organizar el conocimiento y de interpretar el mundo. Gran parte del fracaso escolar se debe a un enfoque reduccionista de la lectura que no tiene en cuenta el procesamiento de la información en su conjunto. Desde un enfoque global, se realiza un estudio con lectores deficientes de un colegio público que demuestra la validez de estas reflexiones.
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