Abstract
Este artículo se ha centrado en las limitaciones que han encontrado los intentos de construir modelos formales del conocimiento humano y en el significado de dichas limitaciones. Se ha argumentado que dichas limitaciones tienen su origen en el hecho de que las reglas que constituyen la gramática de la mente son reglas sensibles a los contextos, en oposición a puramente formales.
Todo ello nos ha llevado ha exponer la tesis de que en el mundo social el conocimiento existe encarnado en individuos, pero no puede ser explicado desde el individuo, requiere un marco social. Y si esto es así, la Psicología cognitiva debe ser reinterpretada como psicología social del conocimiento.
Nuestra apuesta personal es que el desarrollo futuro de esta posición será tanto más prometedor cuanto más uso sepa hacer de lo que ya empieza a ser llamado “Epistemología de la complejidad” (véase Jantsch, 1981; Guidano, en prensa; Ibáñez, 1986; Miró en prensa, b). El desarrollo de este reto, sin embargo, pertenece todavía al futuro de la investigación.
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