Abstract
Después de mencionar los postulados básicos que subyacen a los modelos tradicionales de terapia familiar a los que se han planteado serias críticas, se revisan nuevos modelos que superan estas limitaciones. Estos nuevos modelos de intervención familiar comparten dos características principales: considerar a los familiares aliados naturales del proceso de rehabilitación del paciente y basarse en el empleo de estrategias terapéuticas claramente operacionalizadas. Se describen brevemente cuatro de estas estrategias y se revisa la evidencia que apoya su eficacia: la terapia familiar orientada a la crisis de Goldstein, el paquete de intervenciones psicosociales desarrollado por Leff y cols., la terapia familiar conductual de Falloom y el programa de psicoeducación familiar de Anderson y cols. Su eficacia es analizada en términos de la disminución observada en las tasas de recaídas y en la consecución de otros beneficios para el paciente y la familia. Se señalan un conjunto de principios generales que deben presidir las intervenciones con estas familias. Por último, se hace una reflexión acerca de algunas deficiencias que estudios futuros han de subsanar para poder alcanzar unas conclusiones más sólidas sobre la eficacia de estos nuevos procedimientos terapéuticos.
Get full access to this article
View all access options for this article.
