Abstract
Los autores investigan la hipótesis de que los sujetos andróginos son más flexibles en su implicación y bienestar ante tareas que se tipifican culturalmente como pertenecientes al “otro” sexo. Comienzan repasando la literatura psicológica acerca de androginia psicológica y flexibilidad comportamental y seguidamente concretan sus hipótesis: comprobar que los individuos andróginos a) mostrarán una mayor implicación en tareas tanto masculinas como femeninas, b) preferirán en menor medida actividades apropiadas a su sexo y c) experimentarán un mayor bienestar psicológico al desarrollar este tipo de actividades que cualquier otro grupo de rol sexual. Tras describir el método y los resultados del trabajo, los autores ofrecen una discusión final de éstos, en la que destacan que su investigación parece confirmar los resultados de Bem: parece que es el rol sexual andrógino el que siente un mayor grado de bienestar al realizar conductas que son sancionadas socialmente como inapropiadas a su sexo y el que escoge un mayor número de este tipo de comportamientos. Los autores finalizan afirmando que también parece haber quedado respaldada la validez predictiva del Bem Sex Role Inventory.
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