Abstract
En este artículo se quiere tratar algunos de los problemas que plantean los defensores de una aproximación “ecológica” a la psicología, si bien teniendo en cuenta únicamente la aceptación genérica de esta palabra—ecología/ecológica- y tratando de poner de manifiesto el carácter simplista y confuso de tal aproximación. Para ello se analizaran las siguientes cuestiones planteadas por los defensores del enfoque “ecológico”: 1. Artificialidad del laboratorio. 2. Consecuentemente con lo anterior, extrapolación injustificada de los resultados obtenidos a situaciones naturales. 3. Si lo anterior es correcto, sería pertinente renunciar a la experimentación en el laboratorio. 4. Y en el fondo de todas estas cuestiones, estaría la urgencia de hacer preguntas interesantes frente a las rigurosamente triviales que se hace la psicología experimental.
Get full access to this article
View all access options for this article.
