Abstract
Resultan difíciles de identificar las suposiciones tácitas a las que Herrnstein atribuye el auge del análisis experimental de la conducta y que cree que deben exponerse y revisarse. Los supuestos que se establecen explícitamente deben revisarse constantemente, como en cualquier ciencia, pero los comentarios de Herrnstein no son particularmente útiles para ello. Los investigadores del condicionamiento operante no han descuidado las contribuciones genéticas relevantes; nunca han asegurado que los «impulsos» que utilizan en sus investigaciones constituyan una lista exhaustiva, y su. tratamiento de las clases de respuestas se aviene con los datos recientes sin necesidad de modificaciones importantes. Las intrusiones filogenéticas en la conducta ontogenética, como las que se dan en el automodelado, se ven sobrepasadas por intrusiones que se dan en la dirección contraria. La teoría del autorrefuerzo que propone Herrnstein para explicar la conducta claramente atribuible a la selección natural constituye una apelación innecesaria al. ambientalismo. La ciencia de la conducta debe referirse tanto a la filogenia como a la ontongenia, pero Herrnstein no apunta un nuevo enfoque que pueda resultar útil.
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