Abstract
En este trabajo no se pretende encontrar solución a la polémica entre la perspectiva conductista de Skinner y la etológica de Herrnstein acerca de la utilidad de inferir estados motivacionales y el uso explicativo que puede hacerse de ellos, sino más bien exponer los problemas que se plantea el autor a raíz de dicha polémica. Para ello analiza las aportaciones en la orientación conductista y la biológica, enfrentadas al pretender alcanzar, cada una por su lado, la totalidad de las conductas. El artículo finaliza destacando que la complementariedad de los enfoques de ambas disciplinas exige una traducción y no una mera recepción de las posiciones del “enemigo”.
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