Abstract
Con este artículo intentamos estudiar la función de la negación en el lenguaje infantil, y hacemos una critica del studio «pragmático» realizado por Antinucci y Volterra.
Se ha grabado el lenguaje espontáneo de treinta niños con edades comprendidas entre 1, o y 3, o, durante cuatro sesiones de treinta minutos para cada uno. Se han analizado y clasificado en cinco grupos todas las expresiones negativas atendiendo a la particular situación del hablante (presuposiciones incluidas) y a los efectos sobre el oyente.
Se concluye que las expresiones negativas del niño tienen un valor plurifuncional: el niño las usa para controlar una acción, corregir una información y expresar una emoción. Esta plurifuncionalidad la va adquiriendo en el contacto con la comunidad verbal de la que forma parte.
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