Abstract
Este trabajo presenta un estudio comparativo entre dos poblaciones de buenos y malos repetidores, detectándose en unos y otros el primer fracaso desde los primeros cursos en lengua y matemáticas. Los repetidores con éxito suelen estar mejor integrados y adaptados al nuevo curso, están dotados de una mayor capacidad general y tienen de si mismos un mayor nivel de autoestima, coincidiendo ésta con la opinión favorable del profesor. Los malos repetidores, por el contrario, son más indisciplinados y están menos integrados a las exigencias académicas del curso, y si su nivel de autoestima es bajo, lo es más aun la opinión que tienen de ellos sus profesores.
El trabajo concluye con unas consecuencias psicopedagógicas: La prevención de los problemas de la lecto-escritura y cálculo en el parvulario repercutirá en la prevención del fracaso escolar. El profesor deberá aprender a programar a diferentes niveles, deberá conocer y aplicar los principios de la enseñanza-aprendizaje lentos.
Sólo asi podrá resolverse el fracaso escolar, ya sea el fracaso objetivo—falta de adquisición de conocimientos mínimos—, como el fracaso subjetiro, el sentimiento de minusvaloración.
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