Abstract
La revisión bibliográfica de estudios comparativos y longitudinales de niños, normales y retrasados mentales, en instituciones y en familias, no presta mucho apoyo a la idea tradicional de que la institucionalización como tal, por sí misma y en si misma, trae consigo ciertos males duraderos e irreparables en la evolución de la personalidad del niño. Con todo, tales estudios presentan serias limitaciones y no ban explorado más que ciertos géneros de conducta social y adaptativa, por lo que se sugiere la necesidad de estudios empíricos más amplios que, con parecida metodología, pongan a prueba categorías clínicas más amplias acerca de los posibles trastornos de personalidad y/o del aprendizaje.
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