Abstract
Ante el problema del abuso de las drogas en España se plantea la posibilidad de una educación eficaz como mecanismo de prevención contra las drogas. La educación debe ir más allá de la mera información, que suele orientar el tema hacia cauces ficticios o hacia soluciones parciales. La educación sobre drogas debe incluir un conjunto de actividades para el pleno desarrollo intelectual, emotivo, psicológico y físico de niños y adolescentes. Para elaborar programas educativos concretos deberán definirse varios elementos: la población a quien va dirigido el programa, los objetivos prioritarios, el contenido, los medios adecuados para llevarlo a cabo, la forma de evaluación, y los educadores. Se valora la efectividad de algunas experiencias de educación sobre drogas en otros países. Se concluye que, aún cuando no existe una evidencia científica, es posible obtener resultados positivos con programas educativos adecuados.
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