Abstract
El autor examina la evolución del universo y de nuestro planeta, e integradamente con ella, el proceso de aparición de la vida en la Tierra, desde el protoplasma y pasando por todos los seres vivos hasta llegar al hombre, situando el papel de éste como elemento dominante de esta cadena evolutiva y describiendo sus posibilidades y responsabilidades no sólo como especie aislada, sino como especie a cuyo cargo quedan el resto de los seres vivos de la evolución biológica y el entorno de todos ellos. La vida terrestre, como modelo para entender las formas de vida probables en otros lugares del universo, permite suponer que la integración creciente a partir de la materia proveniente de procesos de desintegración parece una propiedad básica del universo y esta integración se basa en un proceso de adquisicón de conciencia (a distintos niveles) de la materia.
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