Abstract
Este trabajo nos presenta el proceso llevado a cabo en la construcción de un instrumento que permita, por una parte, medir el índice global de madurez emocional en los niños antes de entrar en la escuela y, por otra parte, que sea aplicable a niños de 5 a 7 años para determinar su perfil individual. El instrumento consta de 7 variables bipolares independientes y específicas, con alto índice de discriminación emocional. Su validez conceptual se realizó mediante comparación de puntuaciones entre niños normales y niños con trastornos emocionales. El instrumento fue experimentado a través de un estudio longitudinal (de 5 a 7 años) con 76 niños, normales y con trastornos emocionales, de distintas clases sociales e inteligencia normal. Se observa que si bien el inventario tiene sus limitaciones, debido en parte a que la evolución afectiva es más lenta y contradictoria que la evolución intelectual, ofrece datos útiles sobre algunos aspectos que contribuyen a la madurez de la personalidad utilizando un número adecuado de ítems.
Get full access to this article
View all access options for this article.
