Abstract
Para afirmarse como sujeto el niño debe ser capaz de percibirse como objeto. El reconocimiento del otro precede a la identificación de sí mismo. La imagen de sí mismo en el espejo se identifica antes de que el niño se reconozca en foto o en filme. Hacia los 2,5 años se produce este reconocimiento en foto o en filme sin ambigüedad, mientras que la identificación de la imagen especular continúa siendo “frágil”, posiblemente debido a la perplejidad o incertidumbre que suscita. A partir de la observación de las reacciones de niños ante un espejo y en un video de sí mismos, se investiga cómo y cuándo el niño construye su propia imagen. Hasta el tercer año de vida, la reacción del niño ante la imagen especular es como si viera a otro niño, dándose intercambios sociales. La reacción de perplejidad desaparece cuando se consigue la plena apropiación de la imagen.
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