Abstract
La interrogación aparece en el niño hacia el final del segundo año de vida y se desarrolla durante la edad escolar. La aparición de esta actitud interrogadora señala una nueva actividad intelectual, y, aunque está fundamentalmente encaminada a la obtención de conocimientos, en un principio, está ligada a la afectividad. Para estudiar este proceso en el niño de edad escolar primaria se proponen dos experimentos: en el primero se coloca a los niños en una situación imaginaria y en el segundo se realiza un juego de búsqueda de un objeto. La interrogación es en un principio espontánea y se va haciendo consciente y voluntaria, transformándose cada vez más en una actitud de conocimiento puro. Las interferencias afectivas, primitivamente unidas a la actitud interrogatoria, tienden a desaparecer con la edad. Estos resultados están relacionados con la práctica escolar y el desarrollo cognitivo del niño.
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