Abstract
El autor parte del postulado de que el entorno, tal como lo percibimos, es invención nuestra y propone una serie de experimentos para demostrarlo. Plantea que el conocimiento es una computación de la realidad y que los procesos cognitivos son procesos de computación recurrente. Con el fin de entender esta computación a nivel neural se describe la estructura de las neuronas y el proceso de la transmisión sináptica, poniéndose como ejemplo la percepción visual. El sistema nervioso tiene además una unidad funcional y sus computaciones están sujetas a una constricción no-trivial, organizándose de tal modo que computa una realidad estable. Este nuevo postulado estipula la autonomía y la autorregulación de todo ser viviente.
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