
Editorial
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En su entrevista con Joan Riera y Josep Roca, Ribes Iñesta profundiza en los enfoques del interconductismo desde posiciones cercanas a Kantor y replantea el objeto de la psicología en términos de relación o interacción, desarrollando cómo se enfoca el pensamiento desde esta perspectiva y valorando otras concepciones organocéntricas, cognitivas y etológicas. Entre otras cuestiones, el autor explica que no existen diferentes áreas -tales como la motivación o el aprendizajesino que todo es lo mismo pero visto desde perspectivas diferentes, ejemplificando los problemas de nominalismo y segmentación en psicología al desglosar el concepto de memoria. En la última parte de la entrevista se enumeran los pasos necesarios para construir una psicología científica, finalizando con una visión prometedora del papel social del psicólogo como informador de educadores. Los comentarios de ambos entrevistadores acerca del autor y su obra introducen esta sección.
El objetivo perseguido en este trabajo fue el estudiar las peculiaridades del desarrollo de la imagen mental enlos niños ciegos totales de nacimiento en la edad de adquisición de las operaciones concretas. Para ello se adaptaron algunas pruebas de las utilizadas por Piaget e Inhelder (1966) en su obra sobre la imagen mental, y se aplicaron a 29 ninos ciegos totales de nacimiento entre los 7 y los 15 años de edad, clasificados en 4 niveles de edad. Sus resultados se compararon con los de dos grupos de control de niños videntes, uno de ellos trabajando con los ojos vendados.
Los resultados muestran un retraso importante de los ciegos respecto a los videntes en uso de la visión en las pruebas que se refieren a la evocación de imágenes de configuraciones estáticas complejas, de objetos en movimiento, y de objetos que se transforman. Este retraso se achaca al de la misma cuantía observado en la adquisición de las operaciones concretas. Este desarrollo cognitivo más lento parece deberse únicamente a la modalidad sensorial utilizada, y no a un daño producido por la ceguera congénita, pues los videntes tapados obtienen resultados comparables a los ciegos.
Los autores enmarcan en sus coordenadas temporales y teóricas la obra de Royce y Powell, analizando en profundidad sus implicaciones. Consideran que el análisis estadístico multivariado, especialmente factorial, que la psicología diferencial ha adoptado desde hace algunos años resulta particularmente adecuado a la hora de desglosar inductivamente los contenidos y datos de la realidad. Sugieren que Royce y Powell presentan la esencia del nuevo enfoque, recogiendo aportaciones de la Teoría de la Información y de la Teoría General de Sistemas. Destacan, entre otras cuestiones, que la Teoría multifactorial-sistemática incluya el concepto de tipo, enfatice tanto las derivaciones cognitivas como afectivas y posibilite una evaluación comprehensiva de la persona en función de los perfiles en cada uno de los subsistemas. Sin embargo, encuentran susceptible de discusión el recurrir a un modelo jerárquico para estructurar el supra-sistema (la personalidad) y cada sub-sistema. Los autores consideran que la psicología diferencial, a través de estructuraciones como la de Royce y Powell, muestra que la validez ecológica nunca ha estado al margen de sus objetivos y presupuestos, y terminan afirmando que esta disciplina sintoniza con los nuevos paradigmas en psicología fiel a sus métodos y herramientas, pero abierta a desafíos tanto teóricos como empíricos.
Los autores esbozan su Teoría Multifactorial Sistemática, que presenta una concepción general de la estructura, dinámica y desarrollo de las diferencias individuales en la personalidad integradora. Se analiza la estructura y dinámica de la individualidad desde el marco conceptual del procesamiento de la información, en el cual la personalidad -o el sistema psicológico total- viene a ser concebida como un compuesto jerárquico organizado de seis sistemas en interacción: sensorial, motor, cognitivo, afectivo, estilos y valores. Para ello comienzan con algunos comentarios acerca del modelo factorial y el de sistemas, describiendo seguidamente su concepción actual de “estructura”, “dinámicas” y “desarrollo” de la individualidad. A continuación se ocupan del significado de la interacción herencia-ambiente y persona-situación, y finalizan discutiendo problemas empíricos y teóricos no resueltos y las implicaciones de su teoría.



El presente trabajo trata desde un punto de vista histórico, algunos de los aspectos del castigo. Señala como, actualmente, a la luz de numerosos experimentos, se aceptan como válidas las dos caras de la ley simétrica del efecto (ley positiva del efecto y ley negativa del efecto). Simetría que Thorndike, su formulador, desechó en los inicios de la década de los años treinta. También se ofrece evidencia de la capital importancia de la contingencia dentro del procedimiento de castigo (superioridad del castigo frente a R.E.C.). Finalmente se da cuenta de una serie de parámetros que ejercen una gran influencia en los efectos del castigo.
En este trabajo los autores presentan una primera adaptación al castellano del Test Discriminativo Neurológico Rápido (QNST), de Mutti, Sterling y Spalding (1974–1978). Para ello comienzan describiendo los catorce subtests que componen la prueba, cómo se corrige y los estudios de validez y fiabilidad realizados. Seguidamente presentan su propio estudio del test, teniendo en cuenta variables tales como edad, sexo, “status” y procedencia rural-urbana (esta última sólo para seleccionar la muestra) y realizan unos baremos referidos a una muestra de la población española. Los autores encuentran que los siete y ocho años son edades clave en las que se producen cambios significativos en la ejecución del QNST, que las diferencias encontradas según el sexo son mínimas y que el nivel cultural influye en la realización de algunas tareas.