Abstract

El Dr. Amador Villacorta Mosqueira, entomólogo e investigador jubilado del Instituto Agronômico do Paraná (IAPAR), Brasil, falleció repentinamente a los 79 años el 10 de octubre de 2014 en la ciudad de Trujillo, La Libertad, Perú, donde había nacido el 14 de junio de 1935. Su padre fue Pablo Villacorta y su madre Nimia Mosqueira. Tenía nacionalidad brasileña. Entre sus familiares le sobreviven sus hijos Javier Alejandro Villacorta, Claudia Esmeralda Villacorta Mattos y nietos.
Estudió agronomía en la Universidad Nacional de La Plata en Argentina (1957-1961). En 1968 obtuvo la maestría en entomología en la University of Wisconsin con la tesis “Some studies on the biology and seasonal variation of Monalonium anulipis in Costa Rica”. Poco más tarde, en 1970, obtuvo el doctorado en entomología por la North Dakota State University con la tesis “Influence of nutrition, light and temperature on the development of the wheat stem sawfly, Cephus cinctus Norton”, bajo la supervisión del Dr. Robert Bell, entomólogo investigador del entonces Metabolism and Radiation Research Laboratory (Agr. Res. Serv., USDA, Fargo, ND) y del Dr. John A. Callenbach, quien fuera profesor y presidente del Departamento de Entomología de la North Dakota State University en Fargo.
Las actividades profesionales del Dr. Villacorta iniciaron como docente de Sanidad Vegetal en la Facultad de Agronomía en la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, en Cusco, Perú (1964-1965). Entre 1971 y 1973 se desempeñó como entomólogo desarrollando la línea de investigación “Manejo integrado de plagas de maíz y arroz” en el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). La Cooperativa Produtores Açucar e Alcool (COPERSUCAR) lo contrató entre 1973 y 1974 como investigador entomólogo para conducir las líneas de investigación y desarrollo de “Plagas de la caña de azúcar” y “Control biológico”, actividades que llevó a cabo en el municipio Ribeirão Preto, Brasil. A partir de septiembre de 1974 inició labores en IAPAR con sede en Londrina, donde trabajó como investigador en la línea “Desarrollo de técnicas para el manejo integrado de plagas” en el Laboratorio de Entomología del Área de Protección de Plantas/Programa Café hasta su jubilación.
En IAPAR, el Dr. Villacorta investigó principalmente plagas del café, primero sobre minador de la hoja Perileucoptera coffeella (Guérin-Méneville) (Lepidoptera: Lyonetiidae) y después sobre la broca Hypothenemus hampei (Ferrari) (Coleoptera: Curculionidae). En colaboración con los doctores Andrew P. Gutierrez (University of California, Berkeley) y Lloyd Ted Wilson (Texas A&M University) desarrolló planes de muestreo enumerativo y binomial secuencial para el minador. Fue pionero en el desarrollo de una dieta semiartificial para cría de la broca y la trampa artesanal IAPAR para su trampeo. En colaboración con el Dr. Andrew P. Gutierrez, sus datos sobre el crecimiento y desarrollo del café en Brasil fueron la clave para el desarrollo del primer modelo tritrófico café-broca-parasitoides.
En Latinoamérica, el Dr. Villacorta mantuvo una colaboración entusiasta y productiva con investigadores de varios países, entre ellos, México (El Colegio de la Frontera Sur, ECOSUR), Guatemala (Asociación Nacional del Café, ANACAFÉ) y Perú (Urku Estudios Amazónicos). Fue asiduo participante en reuniones sobre broca del café organizadas en México y Centroamérica por ECOSUR y PROMECAFÉ/IICA. En ECOSUR, realizó estancias para investigar a la broca del café a partir de las cuales se obtuvo “ECOBROVILL-160”, una nueva dieta semiartificial, y “ECO-IAPAR”, una trampa artesanal mejorada. En 1992, a través de su colaboración, investigadores de ECOSUR importaron de Brasil el parasitoide Prorops nasuta Waterston (Hymenoptera: Bethylydae) para el control biológico de la broca del café en México. Sus consejos y apoyo fueron muy importantes para enriquecer la visión y ampliar la red de investigación de Urku Estudios Amazónicos, con importantes contribuciones conceptuales a los enfoques del control biológico y el desarrollo de los pueblos originarios en la Amazonia peruana. Fue el promotor de la introducción de Phymasticus coffea La Salle (Hymenoptera:Eulophidae) al Perú para ensayos de control de la broca del café, por intermedio de la doctora Maribel Portilla del USDA-Florida. Asimismo, su asesoría técnica a investigadores de ANACAFÉ permitió desarrollar un plan de muestreo para minador en Guatemala.
Al final y hasta el último momento, incluso estando jubilado, el Dr. Villacorta colaboró con fitomejoradores de IAPAR para investigar el control genético aplicado a la entomología en el cultivo del café utilizando cultivares resistentes o tolerantes. En México y Perú se le recuerda por sus esfuerzos desinteresados para dar a conocer IAPAR 59, el primero de los 13 cultivares exitosos generados en IAPAR para la caficultura mundial.

Dr. Amador Villacorta mostrando cultivos de la broca del café en dieta semiartificial en su laboratorio en IAPAR. Londrina, Brasil, 2004. Fotografía de J.F. Barrera.
Además de sus investigaciones entomológicas en cafetales, el Dr. Villacorta fue un practicante y promotor de las plantas medicinales y de plantas nativas de Sudamérica como la maca (Lepidium meyenii Walp.). Experimentó asociaciones agroforestales con uña de gato (Uncaria spp.) y sangre de drago (Croton sp.). De don Pablito, su padre, quien fuera un sanador famoso en Trujillo, adquirió el interés por las plantas medicinales. Ante la imposibilidad de encontrar un cuadernillo del padre con la receta de las “siete plantas”, él inventó la fórmula de otro producto con propiedades curativas a base de ocho plantas para el tratamiento de varias enfermedades, principalmente de las vías respiratorias.
Los conocimientos científicos que generó, las tecnologías que desarrolló y los recursos humanos que formó en temas de biología y ecología de insectos, muestreo y modelos poblacionales de plagas, cría de insectos en medios semiartificiales, control biológico con entomopatógenos y trampeo de plagas, entre otros, son un gran aporte del Dr. Villacorta para la agricultura en general y la cafeticultura en lo particular. Él fue un visionario, estratega y hombre dedicado cuyo legado perdurará a través de sus más de 70 publicaciones, pero sobre todo, de sus familiares y los lazos de amistad que cultivó con numerosos colegas, agricultores, estudiantes y amigos alrededor de Latinoamérica y Estados Unidos de América. Que Descanse En Paz.

Dr. Amador Villacorta en su laboratorio en IAPAR. Londrina, Brasil, 1988. Fotografía de J.F. Barrera.
