Abstract
An illustrated key to the identification of males from 16 genera of Sarcophagidae of forensic importance in Colombia is presented, as well as comments about their biology and distribution. The included genera were: Argoravinia, Blaesoxipha, Boettcheria, Dexosarcophaga, Engelimyia, Helicobia, Microcerella, Oxysarcodexia, Peckia, Ravinia, Sarcodexia, Sarcofahrtiopsis, Sarcophaga, Titanogrypa, Tricharaea and Oxyvinia. The latter is a new record for the country.
Introducción
La familia Sarcophagidae hace parte de la superfamilia Oestroidea (McAlpine 1981) y puede dividirse en tres subfamilias: Miltogramminae, Paramacronychiinae y Sarcophaginae; las cuales contienen más de 2500 especies, ampliamente distribuidas en el trópico y las regiones cálidas (Pape 1996; Mello-Patiu y Pape 2000; Byrd y Castner 2001); en total la familia cuenta con unos 100 géneros, 27 registrados en Colombia (Pape et al. 2004).
Los sarcofágidos pueden reconocerse por la presencia de tres bandas negras conspicuas sobre fondo gris en el tórax, así como por la combinación de características como la presencia de dos a cuatro setas notopleurales, la coxa posterior con setas sobre la superficie posterior y arista comúnmente plumosa. Las hembras son vivíparas u ovovivíparas, depositando larvas vivas de primer instar (Shewell 1987).
Sus hábitos son variados, comportándose como necrófagas, coprófagas, depredadoras y parasitoides (Pape 1996). En un importante número de especies las larvas son carroñeras, alimentándose de materia orgánica en descomposición, lo cual las ubica dentro de los insectos de importancia forense como uno de los primeros organismos que colonizan cadáveres (Smith 1986). El conocimiento sobre su crecimiento y desarrollo en condiciones ambientales particulares, así como de las características de los tejidos del sustrato del cual se alimentan, se convierten en pruebas relevantes en la estimación del tiempo y en ciertos casos del lugar de muerte (Byrd y Castner 2001). Adicionalmente, algunas especies pueden llegar a ser indicadoras de ciertas etapas de la descomposición (Smith 1986; Goff 1993; Byrd y Castner 2001; Wolff et al. 2001; Camacho 2005; Pérez et al. 2005; Segura et al. 2005; Martínez et al. 2007).
Pese al desarrollo que han tenido los estudios de entomología forense en los últimos años, en Colombia aún no se cuenta con claves taxonómicas específicas que permitan identificar adecuadamente insectos de la familia Sarcophagidae, es por ello y por la importancia forense que este grupo representa, que en este estudio se presentan claves taxonómicas para identificar los géneros de Sarcophagidae de importancia forense para el país, además de proporcionar información sobre la biología del grupo y su distribución local.
Materiales y Métodos
Dado que el conocimiento actual del grupo no permite hacer una asociación clara entre machos y hembras de una misma especie, la clave taxonómica que se presenta se diseñó solo para machos. Se tomaron en cuenta los caracteres taxonómicos de la clave de Pape y Dahlem (en prensa). La clave se elaboró a partir de los caracteres de 410 ejemplares machos revisando las siguientes colecciones entomológicas: Instituto Alexander von Humboldt, Villa de Leiva [IAvH]; Laboratorio de Colecciones Entomológicas, Universidad de Antioquia, Medellín [CEUA]; Laboratorio de Entomología Forense, Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Bogotá [INMLCF-CE]; Museo de Entomología de la Universidad del Valle, Cali [MUSENUV]; Colección de entomología del Instituto de Ciencias Naturales, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá [ICN]; del Museo de Historia Natural de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá [MHN-UD].
Se confirmó la identificación de los ejemplares con el apoyo de los doctores Cátia Atunes de Mello-Patiu (Brasil) y Thomas Pape (Dinamarca). La inclusión de cada uno de los géneros como dípteros importantes a nivel forense atendió a los siguientes aspectos: recolecciones producto de investigaciones de interés forense, captura con cebos como materia animal en descomposición y citación en publicaciones.
Resultados y Discusión
Claves para la identificación de los géneros de sarcofágidos de importancia forense en Colombia
El tratamiento taxonómico y la terminología morfológica de estas claves siguen la propuesta de Pape (1996). La selección de caracteres tuvo en cuenta su constancia y fácil distinción. Este último aspecto sumado a las ilustraciones, realza la utilidad de esta clave porque facilita la identificación taxonómica de evidencias a los no especialistas de las áreas forenses.


Biología e importancia forense
Para los estudios de entomología forense se utilizan cerdos e invertebrados menores como biomodelos que permiten recrear situaciones de muerte particulares y conocer o verificar el hábito necrófago de la entomofauna en un hábitat determinado, dicha información puede ser extrapolada para el análisis de casos con cadáveres humanos. Las preferencias alimentarias de los géneros tratados a continuación han sido citadas en la literatura, verificadas a través de estudios forenses con biomodelos o se han encontrado en las colecciones que incluyen especímenes provenientes de cadáveres animales y humanos.
Argoravinia Townsend, 1917
Este género agrupa cinco especies (Pape 1996), sus hábitos alimenticios se relacionan con el consumo de materia orgánica en descomposición como restos de peces, banano fermentado y heces humanas, especialmente en Argoravinia alvarengai Lopes, 1976 (Couri et al. 2000).
Blaesoxipha Loew, 1861
Incluye unas 250 especies consumidoras de carroña pequeña como caracoles e insectos muertos, vertebrados menores y unas pocas especies crían su descendencia en carroña de vertebrados más grandes (Pape 1996). Blaesoxipha plinthopyga Wiedemann, 1830, ha sido recolectada en cerdos en descomposición y en cadáveres humanos (Jirón et al. 1983), particularmente en la fase de hinchado (Garcés et al. 2004).
Boettcheria Parker, 1914
Agrupa 27 especies (Pape 1996), pueden presentarse como parasitoides de lepidópteros, ortópteros, coleópteros e himenópteros (Lopes 1950). Algunas presentan hábitos necrófagos (Dahlem y Downes 1996) y se les encuentra en cerdos en descomposición y en cadáveres humanos.
Dexosarcophaga Townsend, 1917
Contiene unas 45 especies (Pape 1996). En su estado larval, pueden vivir en termiteros y hormigueros (Dodge 1965; Pape 1996). Su hábito necrófago es reconocido, pudiendo encontrarlas en mamíferos pequeños en descomposición (De Jong y Hoback 2006; Barros et al. 2008).
Engelimyia Lopes, 1973
En la revisión más reciente del género se afirma que éste cuenta con cuatro especies, resaltando Engelimyia inops Walker, 1849 por su atracción hacia heces humanas y materia animal en descomposición, como pescado (Pape y MelloPatiu 2006).
Helicobia Coquillet, 1895
Contiene 33 especies (Pape 1996), en las que se destaca Helicobia morionella Aldrich, 1930 por sus hábitos tanto parasitoides en caracoles, lepidópteros y escarabajos (Reeves et al. 2000), como necrófagos (Marchiori et al. 2000). Otras como Helicobia pilipleura Lopes, 1939 y Helicobia rapax Walker, 1849 han sido halladas alimentándose de heces y de pescado descompuesto (Marchiori et al. 2000). También se les encuentra en cerdos en descomposición, en los estados de fresco e hinchado (Martínez et al. 2007).
Microcerella Macquart, 1851
Cuenta con 74 especies (Mulieri y Mariluis 2009) que comúnmente se encuentran alimentándose de invertebrados pequeños muertos (Mariluis 2004), así como en cerdos en descomposición en la fase de hinchado (Martínez et al. 2007).
Oxysarcodexia Townsend, 1917
Este género contiene 79 especies (Pape 1996), algunas como Oxysarcodexia avuncula Lopes, 1933 y Oxysarcodexia thornax Wiedemann, 1830 son atraídas por peces en descomposición, excremento y por tejidos bovinos (Dias et al. 1984; Pape 1996, Couri et al. 2000; Marchiori et al. 2000; Oliveira et al. 2002; Marchiori et al. 2004; Barros et al. 2008). Otras como Oxysarcodexia conclausa Walker, 1861, se ven atraídas por la descomposición cadavérica de cerdos.
Oxyvinia Dodge, 1966
Algunas de sus 10 especies (Pape 1996) tienen hábitos necrófagos y coprófagos, viéndose atraídas por excrementos humanos, pescado descompuesto e hígados de bovinos (D'Almeida y Almeida 1998). D'Almeida y Almeida (1998) afirman que las especies de Oxyvinia son coprófagas exclusivas, pero en Colombia, especies aun no identificadas, han sido encontradas consumiendo tejidos necróticos de cerdos y otros vertebrados pequeños.
Peckia Robineau-Desvoidy, 1830
Incluye 63 especies (Pape 1996), que consumen tejidos en descomposición de ratas, pollos y pescado, hígado bovino, cadáveres humanos y cerdos; es el caso de especies como Peckia anguilla Curran y Walley, 1934, Peckia chrysostoma Wiedemann, 1830, Peckia ingens Walker, 1849, Peckia intermutans Walker, 1861 (Jirón et al. 1983; Dias et al. 1984; Couri et al. 2000; Marchiori et al. 2000; Oliveira et al. 2002; Marchiori et al. 2003; Marchiori et al. 2004; Moura et al. 2005; Barros et al. 2008) y Peckia subducta Lopes, 1935. Han sido recolectadas en la sucesión de artrópodos en cerdos, en los estados hinchado, descomposición activa, descomposición avanzada y restos (Carvalho et al. 2004; Garcés et al. 2004; Barros et al. 2008). Su estrecha relación con ambientes humanos e importancia forense ha sido reconocida (Jirón et al. 1983; D'Almeida y De Mello 1996; Carvalho et al. 2000; Oliveira et al. 2002; Loureiro et al. 2005; Barros et al. 2008), habiéndose registrado como colonizadoras de cadáveres, por lo que su utilidad para la estimación del intervalo post-mortem se ha resaltado (Garcés et al. 2004). Las pupas de P. chrysostoma son comúnmente atacadas por los himenópteros Aphaereta sp. (Braconidae), Nasonia vitripennis Walker, 1836 (Pteromalidae) y Spalangia drosophilae Ashmead, 1887 (Pteromalidae), los cuales se comportan como parasitoides gregarios, emergiendo varios individuos de una misma pupa (Marchiori et al. 2003; Marchiori 2005; Marchiori y Silva 2005).
Ravinia Robineau-Desvoidy, 1863
Cuenta con 34 especies (Pape 1996), algunas asociadas a estiércol bovino (Marchiori et al. 2002; Marchiori et al. 2003), otras pueden ser recolectadas en tejidos animales en descomposición y criadas en tejidos bovinos o heces (D'Almeida y de Mello 1996; Marchiori et al. 2000). Se le ha encontrado en cadáveres de cerdos, conejos y humanos en los estados de descomposición hinchado (Castillo 2002) y activa (Pérez et al. 2005), como Ravinia columbiana Lopes, 1962 y Ravinia rufipes Townsend, 1917. En estado larval, Ravinia puede comportarse como predador de otras larvas (Pape y Dahlem, en prensa) y las pupas pueden ser atacadas por himenópteros parasitoides como Spalangia nigra Latreille, 1805 (Marchiori et al. 2002).
Sarcodexia Townsend, 1892
Es un género monotípico; Sarcodexia lambens Wiedemann, 1830 se conoce porque consume tejidos necróticos de cadáveres de cerdos y humanos (Jirón et al. 1983; D'Almeida y Almeida 1998; Guarín 2005; Barros et al. 2008), encontrándose en las fases de descomposición avanzada y restos (Guarín 2005). Estas moscas son atraídas por excremento humano, hígado bovino, carroña de pescado, vertebrados pequeños e invertebrados como caracoles, escorpiones e insectos (D'Almeida y Almeida 1998; Marchiori et al. 2000; Couri et al. 2000; Oliveira et al. 2002; Marchiori et al. 2004; Moura et al. 2005; De Jong y Hoback 2006; Pape y Dahlem, en prensa) y pueden presentarse como parasitoides, predadores y causar miasis en anfibios, aves y mamíferos (Hagman et al. 2005, Pape y Dahlem, en prensa).
Sarcofahrtiopsis Hall, 1933
Incluye 13 especies (Pape 1996; Mello-Patiu y Pape 2000; Pape et al. 2002; Pape y Méndez 2002, 2004; Méndez et al. 2008), pudiendo encontrárseles en heces frescas de mamíferos y tejidos necróticos de invertebrados (Pape et al. 2002; Pape y Méndez 2004; Pape y Dahlem, en prensa).
Sarcophaga Meigen, 1826
Asociados con carroña, se pueden desarrollar en excremento o materia orgánica en descomposición tanto de humanos como de otros animales (Dias et al. 1984; Smith 1986; D'Almeida y de Mello 1996; Castillo 2002; Romera et al. 2003; Arnaldos et al. 2004; Banzinger y Pape 2004; Leccese 2004; Klotzbach et al. 2005; Wang y Chen 2005) encontrándose en los estados de hinchado (Oliveira-Costa y Mello-Patiu 2004; Guarín 2005), descomposición activa y descomposición avanzada (Guarín 2005). Entre las especies conocidas en Colombia, resalta Sarcophaga ruficornis Fabricius, 1794 que ha sido encontrada alimentándose de cerdos en descomposición.
Titanogrypa Townsend, 1917
Cuenta con 17 especies (Pape 1996), algunas pueden ser recolectadas con pescado descompuesto (Reeves et al. 2000) y otras como Titanogrypa luculenta
Lopes, 1938 relacionadas con cerdos en descomposición.
Tricharaea Thomson, 1869
Incluye 15 especies (Pape 1996), algunas relacionadas con heces humanas e hígado bovino (D'Almeida y Almeida 1998; Marchiori et al. 2000; Marchiori et al. 2003; Marchiori et al. 2004), también se les encuentra en carroña de cerdos (Guarín 2005).
Distribución
Se identificaron 410 machos agrupados en 16 géneros, procedentes de 80 localidades de 19 departamentos, aportando nuevos registros locales para todos los departamentos (Tabla 1). Se registra por primera vez el género Oxyvinia para Colombia.
Géneros de la familia Sarcophagidae con importancia forense y su distribución geográfica por departamentos en Colombia. ama: Amazonas; ant: Antioquia, atl: Atlántico; bol: Bolívar; boy: Boyacá; cas: Casanare; cau: Cauca; cho: Chocó; cun: Cundinamarca; mag: Magdalena; met: Meta; nar: Nariño; put: Putumayo; qui: Quindío; ris: Risaralda; san: Santander; suc: Sucre; tol: Tolima; vau: Vaupés; vlle: Valle del Cauca.
Nuevos registros para departamentos están marcados con *. Nuevos registros para Colombia están marcados con **.
Conclusiones
Las claves taxonómicas son una herramienta fundamental para identificar la entomofauna proveniente de casos de interés médico legal. En Colombia existen estudios que documentan cinco géneros de sarcofágidos atraídos por cerdos en descomposición (Wolff et al. 2001; Pérez et al. 2005; Martínez et al. 2007). En este estudio se encontraron 16 géneros atraídos por tejidos en descomposición de cerdos y humanos, vertebrados e invertebrados menores, con lo que se aporta conocimiento taxonómico, biológico y geográfico nuevo sobre esta familia. Se recomienda estudiar detalladamente los hábitos y preferencias alimenticias de estos grupos, esto permitirá su uso como apoyo a la investigación de casos forenses contribuyendo con el sistema de administración de justicia.
Agradecimientos
Agradecemos a los curadores de los museos visitados por permitirnos el acceso a las colecciones. A Thomas Pape del Swedish Museum of Natural History/Universidad de Copenhague de Dinamarca por su apoyo como especialista de la familia en la corroboración de las identificaciones, por el soporte bibliográfico, por la autorización para el redibujado de algunas de sus ilustraciones y por la revisión de las claves. A Cátia Antunes de Mello Patiu del Departamento de Entomología del Museu Nacional/ Universidade Federal do Rio de Janeiro de Brasil por su apoyo como especialista de la familia en la corroboración de identificaciones, así como por su aporte bibliográfico. Al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses por la financiación del Proyecto No. 520 y por permitir el uso de sus espacios físicos. A Carolina Medellín por la elaboración de las ilustraciones. A los evaluadores por la revisión del manuscrito.
