Abstract
Studies of adoption and technological impact raise the efficiency and effectiveness of the research systems and technology transference. The objective of this study was to find the needs, successes, and mistakes that the major coffee cultivators of Antioquia present in the integrated handling of coffee berry borer (IMB). We studied a sample size of 89 farms that were assigned proportionally in 27 municipalities and were selected randomly. We also implemented a personal inquest in each farm. The variables were analysed by frequency list and central tendency sizes (medium, mode, moderate). The advanced age of the coffee cultivators, their low formal education level and the predominance of contracted workmanship constitute menaces for the concept and the functioning of the IMB. 79% of the coffee cultivators have been instructed in berry borer management.70% know the critical period of time of the fruit development in order to attack the berry borer, and 36% do not keep accounts of the bloom. The most used IMB component is the Re-Re (96%), followed by insecticide (80%), infest level (68%), bloom registration (64%), entomopathogenic fungi (15%) and parasitoids (9%). The insecticide used in 80% of the cases is endosulfan. The Re-Re has been the main success of the berry borer campaign. 57% of the coffee cultivators consider it the principal component of the IMB. The partial adoption of the components of the IMB and the incorrect use of the insecticide component shows that the technology transference can not be considered finished.
Introducción
De acuerdo con el informe final de la Encuesta Nacional Cafetera, concluida en diciembre de 1997, de 16 departamentos productores del grano, Antioquia es el de mayor actividad cafetera con 125.212,4 hectáreas, 14,4% del área nacional, 96.484 fincas cafeteras. El 92,7% de los caficultores de este departamento poseen menos de 3,1 hectáreas, el 6,1% posee entre 3,1 y 10,0 y el 1,2% restante posee más de 10,0 hectáreas (grandes caficultores) (Federacafé 1997). En Colombia los grandes caficultores se caracterizan por poseer el 43,0% del área cafetera, generar el 47,8% de la producción nacional y tener ingreso diversificado. El objetivo de la explotación es la rentabilidad económica, sus explotaciones son normalmente tecnificadas aunque no apliquen la tecnología existente en forma integral, presentan capacidad de cambio de inversión si las circunstancias así lo requieren y suplen la necesidad de mano de obra contratándola donde se encuentre. Para ellos se ha diseñado un plan de transferencia de tecnología que incluye todo lo relacionado con administración rural, control de inversiones, supervisión y producción de indicadores propios técnico - económicos (Saldías 1996).
La caficultura colombiana se mantuvo libre de problemas entomológicos de importancia económica hasta la llegada de la broca del café Hypothenemus hampei (Ferrari) (Coleoptera: Scolytidae) (Bustillo et al. 1998), la plaga es considerada como la más importante de este cultivo en el mundo (Le Pelley 1968). Desde su llegada a Antioquia en junio de 1989 por la región nordeste (López 1996), el Comité Departamental de Cafeteros ha realizado una serie de actividades dirigidas a minimizar el impacto que la plaga pueda tener, basados en la tecnología MIB desarrollada por Cenicafé.
El ciclo de la investigación y desarrollo de una tecnología no termina con la liberación y difusión de la misma, debe evaluarse su adopción e impacto. Estos estudios permiten priorizar entre diferentes actividades de investigación y desarrollo, apoyan la toma de decisiones y la asignación de recursos, retroalimentan a investigadores para el ajuste de los componentes tecnológicos según las necesidades específicas de los diferentes usuarios y las características de cada región, bondades que finalmente se traducen en una mayor eficiencia y efectividad en los sistemas de investigación y difusión (Henry et al. 1994).
Este estudio tuvo por objetivo determinar las necesidades, aciertos y desaciertos que en MIB presentan los caficultores de más de 10 hectáreas del departamento de Antioquia, y con ello, aportar elementos para la orientación de esfuerzos, que en Sanidad Vegetal realicen los extensionistas del Servicio de Asistencia Técnica Personalizada.
Materiales y Métodos
El estudio se llevó a cabo en 27 de los 53 municipios de Antioquia con fincas cafeteras de más de 10 hectáreas. El tamaño de la muestra se estimó a partir de la expresión propuesta por Cochran (1977):
Donde:
n = Tamaño de la muestra a encuestar
Zα = Cuantil de la distribución normal correspondiente a una confiabilidad del 95% = 1,96
P = Caficultores de más de 10 hectáreas del departamento con necesidades en MIB. Como hipótesis se plantea que la proporción de estos caficultores equivale al 50% = 0,5
Q = 1 - P = 1 - 0,5 = 0,5
q = Precisión o error permisible, un e del 10% = 0,1 indica que la desviación de estimación es del 5% de P.
N = Número de caficultores con más de 10 hectáreas en el departamento de Antioquia = 1132.
Reemplazando se obtiene:
Se hizo una asignación proporcional del número de fincas por municipio (Tabla 1). La selección de los caficultores en cada municipio se hizo mediante un procedimiento de muestreo aleatorio simple: Se solicitó a la Dirección de División Técnica del Comité Departamental de Cafeteros el listado de fincas grandes de cada Municipio, en ésta se enumeraron los caficultores y mediante una tabla de números aleatorios se asignaron los que integraron la muestra básica. Con el mismo procedimiento se seleccionó una muestra de reemplazo de igual tamaño; a ésta se acudió toda vez que por alguna circunstancia algún agricultor de la muestra básica no pudiera ser encuestado (por problemas de orden público o dificultades en su localización).
En cada finca seleccionada se aplicó una encuesta a la persona encargada de tomar o que participara en la toma de decisiones correspondientes al MIB. La encuesta estuvo constituida por cinco tipos de preguntas: de carácter tecnológico, socioeconómico, de transferencia de tecnología, de conocimiento de la plaga y las referentes al uso de los componentes del MIB.
Se estimaron las medidas de tendencia central promedio, moda y mediana para aquellas variables continuas: altura sobre el nivel del mar de la finca, edad del encuestado, tiempo como caficultor, tiempo con broca en la finca, número de miembros que integran el hogar, área de la finca, porcentaje de área en café sobre el total de la finca, costo del jornal, entre otras.
Se elaboraron tablas de frecuencia y análisis porcentuales para aquellas variables nominales y categorizables: densidad de siembra, función del encuestado en la finca, nivel de educación formal, tipo de tenencia, uso de componentes del MIB, entre otras.
Para aquellas preguntas de respuesta dicotómica se realizaron gráficas circulares que indican el aporte de cada respuesta. Para las preguntas de respuesta tricotómica se realizaron gráficas de barras, indicando el aporte de cada respuesta.
Se realizaron tablas de frecuencia para relacionar algunas variables entre sí.
Municipios de Antioquia con fincas de más de 10 has, participación porcentual y submuestra encuestada 4
Información de Federacafé, 1997, actualizada a abril de 1999 por División Técnica del Comité Departamental de Cafeteros de Antioquia.
Resultados y Discusión
Se presenta el análisis de algunas de las preguntas más relevantes de la encuesta.
Estadísticas descriptivas para la variable edad de los árboles de cafeto
Estadísticas descriptivas para la variable edad del encuestado
Nivel de educación formal del encuestado

Socialización de las experiencias en MIB
Duración del ciclo de vida de la broca
Época crítica de desarrollo del fruto para el ataque de la broca

Uso de registros de floración.

Determinación del nivel de infestación.
Actitud cuando el nivel de infestación encontrado en la finca le preocupa

Uso del entomopatógeno alguna vez en la finca.
Razones para no utilizar o no seguir utilizando el entomopatógeno en la finca

Utilización alguna vez de insecticidas para el control de la broca.
El uso de los insecticidas debe hacerse sólo cuando las poblaciones de la broca causen infestaciones superiores al 2% en la época crítica de desarrollo del fruto y cuando el porcentaje de brocas vivas en posiciones A+B supere el 50% (Bustillo et al. 1993). Las aplicaciones deben ser dirigidas a adultos en el momento en que éstos emergen de los frutos y vuelan a producir nuevas infestaciones, esto es, cuando las brocas han iniciado la perforación de la pulpa pero no del endospermo (castro 1990; Bustillo et al. 1993). Sólo el 19,7% de los encuestados deciden o no utilizar el control químico con base en las evaluaciones del nivel de infestación y las posiciones de la broca ('labia 11).
Insecticida utilizado actualmente para el control de la broca
Dosis de insecticida utilizada para el control de la broca
Criterios para la aplicación del insecticida para controlar la broca
El 87,3% de los encuestados no hacen calibración de la aplicación (Fig. 6) y además existe confusión entre calibración y mantenimiento del equipo.

Calibración de equipos y operarios para la aspersión de insecticidas.
El 96,6% de los encuestados realizan el Re-Re en la finca (Fig. 7). Duque y Chaves (1997), en el estudio de adopción del MIB, encontraron igualmente que el 97,2% de los encuestados hacen esta labor. Es de destacar que el uso generalizado de esta práctica está relacionado no sólo con la importancia que los caficultores le dan para el control de la broca, sino también con la dispersa distribución de la cosecha observada en los últimos años y particularmente en zonas altas.

Realización del Re - Re en la finca.

Uso del componente parasitoides alguna vez.
Principal componente del MIB
Principal necesidad para manejar la broca
Relación entre la determinación del nivel de infestación y el uso de insecticidas
Relación entre la forma de aplicar los insecticidas y la distribución de la plaga
Relación entre la escolaridad y la determinación del nivel de infestación
Para efectos de este análisis las personas con bachillerato incompleto se ubicaron en el nivel de primaria, los de educación tecnológica se ubicaron en el nivel universitario.
Conclusiones
La heterogeneidad de características socioeconómicas y tecnológicas son elementos que están incidiendo en la adopción del MIB por parte de los caficultores de más de diez hectáreas del departamento de Antioquia.
Son aspectos que dificultan la adopción del MIB y/o favorecen la expresión de la plaga en estas fincas: la edad avanzada de los encuestados, su bajo nivel de educación formal, el desconocimiento de la biología y comportamiento del insecto.
La predominancia de una caficultura renovada, la importante experiencia que se tiene del cultivo, el alto grado de especialización de la finca en café y la abundante disponibilidad de mano de obra están favoreciendo la adopción del MIB y/o desfavoreciendo la expresión de la plaga en este grupo de fincas. Los encuestados conocen cómo se distribuye la plaga en los lotes y cuál es la época crítica de desarrollo del fruto para el ataque del insecto.
Aunque existe una adopción satisfactoria del componente determinación del nivel de infestación, deben continuarse los esfuerzos en la transferencia del mismo. Especial énfasis debe hacerse al cálculo aritmético de este parámetro, el 40% de los caficultores que utilizan el componente, no saben hacerlo.
El componente entomopatógeno ha sido adoptado por el 50,6% de las fincas y desadoptado por 71,1% de las mismas. La preferencia por el insecticida fundamentada en la espectacularidad de su efecto ha sido la principal razón para ello. Debe hacerse claridad en que el hongo es sólo un componente del MIB, que se requiere el concurso de otras labores para mantener la plaga por debajo del nivel de daño económico. Debe buscarse la conceptualización de la forma como el entomopatógeno ocasiona mortalidad al insecto, del momento oportuno de usar y la forma correcta de almacenar; debe enfatizarse en las ventajas comparativas que el hongo tiene con respecto a los insecticidas.
El componente insecticida es el de mayor preocupación en la adopción de la tecnología MIB y por tanto en el que mayor énfasis debe hacerse. El 79,8% de los caficultores grandes aplica actualmente insecticidas para el control de la broca, el 80,3% usan endosulfán, el 42,3% no saben la dosis de producto comercial que utilizan y el 33,9% sobre o subdosifica el producto. El criterio de aplicación no es claro y en algunos casos es simplemente la presencia de la plaga. Las aplicaciones son en el 76,1% de los casos generalizadas. En el 87,3% de los casos no se hace calibración de la aplicación y no se utilizan correctamente los equipos de protección. La aversión al riesgo que los caficultores tienen en el manejo de la plaga y la falta de cultura en el manejo de agroquímicos, son seguramente las razones por las cuales se viene haciendo un incorrecto uso de este componente para el manejo de la broca.
La adopción importante que los caficultores han hecho del componente Re-Re, resulta de gran valor para la implementación en la finca del MIB si se tiene en cuenta que el control cultural está concebido como el eje principal de la tecnología. Indudablemente este componente se debe catalogar como el mayor logro de la campaña en sus diez años de existencia. El 96,6% de los caficultores grandes realizan esta labor.
El componente parasitoides es el de menor uso por parte de los caficultores para el control de la plaga, el 91,0% de los encuestados nunca los han liberado en la finca, el desconocimiento de éstos ha sido la razón fundamental para ello.
Por la importancia que tiene manejar la plaga durante la cosecha y el beneficio, se debe continuar enfatizando en las recomendaciones para estas etapas. Se trata de que allí se produzca la mayor mortalidad posible de adultos de la broca y el menor escape y retorno a los cafetales.
El componente del MIB más utilizado por los caficultores de más de diez hectáreas del departamento de Antioquia es el Re-Re, seguido en forma descendente por el insecticida, la determinación del nivel de infestación, el registro de floración, el hongo B. bassiana y por último los parasitoides; el porcentaje de encuestados que actualmente utilizan estos componentes es respectivamente: 96,6; 79,8; 67,7; 64,0; 14,6 y 9,0%.
Footnotes
Agradecimientos
A los caficultores que suministraron la información solicitada por la encuesta. A todo el personal de la División Técnica del Comité Departamental de Cafeteros de Antioquia por su desmedida colaboración en la elaboración, ejecución y presentación del informe final del proyecto, en especial al grupo de Asistentes Técnicos Personalizados.
