Abstract

El presente número de la Revista Internacional de Educación Musical lo integran nueve artículos, escritos por colegas costarricenses, mexicanos, españoles, y puertorriqueños tratando diferentes temáticas.
Así, Mónica Hernández Campos (Instituto Tecnológico de Costa Rica), Mauricio Molina Delgado, Vanessa Smith-Castro, y Odir Rodríguez Villagra (los tres de la Universidad de Costa Rica), presentan una revisión sistemática de la literatura con un fuerte aparato estadístico sobre el efecto del entrenamiento musical en las funciones ejecutivas, encontrando un efecto moderado de mejora en su desempeño. Este trabajo se encuadra, pues, dentro del campo de la psicología.
A caballo entre la for mación del profesorado y la psicología se encuentra el trabajo de Miquel Alsina Tarrés (Universidad de Gerona, España), quien presenta un estudio multicasos con empleo de herramientas cuantitativas y cualitativas para estudiar las disfunciones vocales en futuros maestros de música. Al partir del estudio sobre cinco estudiantes con disfonía, se encuentra una fuerte correspondencia entre elementos de personalidad ligados al neuroticismo, y los relacionados con los factores de responsabilidad. Se hallan igualmente antecedentes y desencadenantes críticos vinculados al entorno familiar y a conductas coincidentes.
Sobre formación del profesorado de música es también el artículo firmado por Irma Susana Carbajal Vaca, de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, UAA (México), quien, desde una perspectiva a caballo entre lo histórico y lo etnográfico, reflexiona sobre la relación Alemania-México y cómo la influencia de aquélla y el modelo de conservatorio que se importó llevó a un modelo elitista de formación musical que hoy en día se ha democratizado al estar presente en la mayor parte del país. Dicha revisión histórica le lleva a concluir que ha habido (y, de alguna manera sigue habiendo) una aculturación en los planes de estudios univer sitarios de educación musical, proponiendo como alternativa estrategias didácticas para la integración intercultural.
Esta misma autora, junto con Juan Pablo Correa Ortega, de esa misma Universidad, presentan otro artículo sobre predictores de desempeño académico en la Licenciatura en Música de la UAA. Tras un estudio estadístico a partir de los datos académicos de los egresados antes de ingresar en la titulación y de las calificaciones obtenidas durante la carrera, concluyen que de las tres variables estudiadas, el promedio de bachillerato fue la variable predictiva más consistente.
A las enseñanzas especializadas de música se dedican otros dos artículos. El de Elena Berrón Ruiz, de la Universidad de Salamanca (España), e Inés María Monreal Guerrero, de la de Valladolid (España), refieren el proceso de autoevaluación realizado en el Conservatorio Profesional de Música de Segovia (España). Tras emplear un método de investigación mixto, se concluye que para mejorar el servicio educativo habría que incidir en la planificación, organización, liderazgo, y gestión de recursos del Conservatorio.
En cuanto al artículo de Maria Andreu i Duran, Imma Ponsatí i Ferrer, Daniel Cassú i Ponsatí, Pere Godall Castell, Miquel Amador Guillem, y Joaquim Miranda Pérez, todos ellos del Grupo de Investigación en Educación Auditiva Musical (GREAM) de la Universidad Autónoma de Barcelona (España), hacen un estudio longitudinal de las pruebas de acceso algrado profesional de música en los conservatorios catalanes por encargo del gobierno catalán de los que depende. Este implicación institucional les permite proponer cambios en las pruebas de acceso provenientes de su investigación. También estudian el rendimiento de los aspirantes globalmente y en cada una de las pruebas.
Otros tres artículos abordan la temática de la educación musical escolar. Aquí, Pablo Marín-Liébana y Ana María Botella Nicolás (Universidad de Valencia, España) hacen un análisis de quince libros de texto de educación musical en primaria, encontrando la pervivencia de dos modelos historiográficos decimonónicos: el formalista y el nacionalista. Los resultados indican una presencia predominante de música folklórico-tradicional local, y de autores y piezas pertenecientes al repertorio de la música clásico-romántica.
El trabajo de Marta Hernández Candelas, del Conservatorio de Música de Puerto Rico, Ricardo Lopez León y Yamil Ortiz, los dos de la Universidad de Puerto Rico, se preocupa por estudiar las secuelas de los huracanes Irma y María, que asolaron la isla en el 2017, sobre el profesorado de música. Los resultados obtenidos, además de mostrar la resiliencia y capacidad de los docentes ante las crisis, podrían servir para iniciar un proceso de reestructuración laboral que atienda las particularidades del magisterio músical en las escuelas del país.
Por último, el artículo de Romary Vaamonde-Sánchez (Universidad Jaime I, España), Cristina Arriaga-Sanz (Universidad del País Vasco, España) y Alberto Cabedo-Mas (Universidad Jaime I, España) también se centra en el profesorado de música en ejercicio, esta vez para interesarse en las estrategias para afrontar los problemas con el tiempo en el aula, lo que influye en aspectos tanto académicos como organizativos.
Terminamos este editorial compartiendo con los lectores de RIEM que la Revista está indizada desde este año en el Journal Citation Reports (JCR) de la empresa Clarivate Analytics. Aunque las métricas de JCR ya incluían las citas registradas en las revistas incluidas en Emerging Sources Citation Index (ESCI), en el que está indizado RIEM, el contenido de sus revistas no estaba cubierto completamente en JCR, hasta ahora.
La determinación de la calidad de una revista depende de su impacto, es decir, de la repercusión que tienen en la comunidad científica los artículos que se publican en cada revista. JCR proporciona varios índices para medir ese impacto, uno de ellos es el Journal Citation Indicator 1 . El de RIEM en el 2020 fue de 0,39, posicionando la revista en el puesto sexagésimo de un total de 110 revistas de su categoría, lo que la sitúa en el tercer cuartil. No está nada mal para una revista que comenzó su andadura hace sólo ocho años al tiempo que muestra el camino que recorrer. Estos indicadores supondrán mucho para los investigadores cuantitativos que creen en la posibilidad de la medición del impacto y, probablemente, poco o nada a los cualitativos, salvo por la necesidad de tenerlos en cuenta quien quiera hacer carrera investigadora, pues estos son los criterios que se exigen en la mayoría de los países para evaluar la producción investigadora. Mida lo que mida el JCI, estos procedimientos son los que hoy por hoy se están imponiendo para determinar la calidad de las revistas, por lo que su consecución es un hito importante para RIEM y para los autores que publican en ella. Los editores de la Revista agradecemos tanto a los autores como a los lectores el interés puesto en ella y seguiremos dando pasos para ofrecer la mayor calidad posible en la misma.
