Abstract
The use of human milk in milk banks requires thermal processing to eliminate microbiological hazards. An evaluation is made of the stability of overall human milk bactericidal capacity following 2 modalities of thermal pasteurization: 63°C/30 minutes and 75°C/15 seconds. Ten milk samples (mature milk) were analyzed. In each sample, the effect of both thermal treatments on bactericidal capacity against Escherichia coli was evaluated in relation to the capacity of fresh milk (control). All the samples analyzed possessed bactericidal capacity. Human milk pasteurization induced a significant loss of this capacity that was more pronounced after high-temperature treatment than after low-temperature processing. Untreated milk, low-pasteurized milk, and high-pasteurized milk yielded a reduction in E. coli growth of 70.10%, 52.27%, and 36.39%, respectively. In conclusion, human milk possesses antimicrobial activity that is lost in part as a result of thermal processing. Such bactericidal capacity is, moreover, better preserved by low-temperature, long-time pasteurization. J Hum Lact. 24(4):371-376.
El uso de leche humana de los bancos de leche requiere un proceso térmico para eliminar los riesgos microbiológicos. Se hizo una evaluación sobre la estabilidad de la capacidad bactericida de la leche humana siguiendo dos modalidades de pasterización térmica: (63°C/30 minutos) y (75°C/15 segundos). Se analizaron 10 muestras. En cada muestra se evaluó el efecto de ambos tratamientos térmicos sobre la capacidad bactericida contra E. coli en relación a la capacidad de leche fresca. Todas las muestras que se analizaron tenían capacidad bactericida. La pasterización de la leche humana indujo una perdida significativa de esta capacidad que fue más pronunciada después del proceso de tratamiento con alta temperatura que con baja temperatura. Leche sin tratamiento, leche pasteurizada a baja temperatura y leche pasteurizada a alta temperatura mostraron reducción en el crecimiento de E. coli en el 70.10%, 52.27% y 36.39% respectivamente. En conclusión, la leche humana posee actividad antibacterial que se pierde en parte como resultado del proceso térmico. Esta capacidad bactericida se conserva mejor a bajas temperaturas, pasteurización prolongada.
Get full access to this article
View all access options for this article.
