Abstract
Egg, larva and pupa of Iridopsis parrai (Lepidoptera: Geometridae) are described and illustrated. The number of micropylar openings and micropylar cells in the egg varied. The external morphology of the first instar larva is described for the first time for the genus Iridopsis. Two forms were detected in the third, fourth and fifth larval instars. Results are discussed in relation to previous studies.
Keywords
Introducción
Con más de 20.000 especies descritas a nivel global, Geometridae es una de las familias más diversas de Lepidoptera (Scoble 1999). Gran parte de esta diversidad se encuentra bien representada en el Neotrópico (Heppner 1991; Brehm et al. 2005). En su estado larvario, la mayoría de las especies son fitófagas, algunas con un estrecho rango de plantas hospederas (Vargas 2011) y otras polífagas (Pinault et al. 2007; Vargas y Parra 2009). Como herbívoros, son importantes consumidores primarios en ecosistemas terrestres (Vargas y Parra 2009; Bodner et al. 2010). Por otra parte, constituyen presas fundamentales para algunos organismos insectívoros (Matthews y González 2004; Méndez-Abarca et al. 2012).
Pese a la enorme importancia que tiene el conocimiento morfológico de estados inmaduros de Lepidoptera, poco ha sido estudiado respecto a la fauna neotropical. Incluso en familias tan diversas y ubicuas como Geometridae son escasos los trabajos en los que se ha descrito la morfología de sus estados inmaduros.
El género Iridopsis Warren, 1894 se encuentra representado en el Neártico y en el Neotrópico por más de 90 especies descritas (Pitkin 2002; Vargas 2007), de las cuales poco se conoce respecto a la biología y morfología de sus estados inmaduros. Según lo indicado por Rindge (1966) las especies neárticas, para las que existen registros de plantas hospederas, tienden a ser generalistas. Recientemente, Pinault et al. (2007) han descrito en detalle la biología de la especie neártica polífaga Iridopsis ephyraria (Walker, 1860), causante de intensas defoliaciones en Tsuga canadensis (L.) Carr. (Pinaceae) en Canadá. En el Neotrópico sólo se conocen algunos aspectos morfológicos y biológicos de los inmaduros de Iridopsis herse (Schaus, 1912), cuyas larvas se asocian a soya, Glycine max Linnaeus (Fabaceae) (Passoa 1983), mientras que Marconato et al. (2008) han indicado a Erythroxylum microphyllum St-Hilaire (Erythroxylaceae) como planta hospedera de Iridopsis fulvitincta (Warren, 1897) e Iridopsis nigraria (Jones, 1921).
En Chile se han descrito sólo dos especies de Iridopsis, ambas del extremo norte de este país, y sólo para una de ellas se conoce la planta hospedera (Vargas 2007). Iridopsis parrai Vargas, 2007 se encuentra restringida a la Pampa del Tamarugal, donde sus larvas folívoras se crían asociadas a tamarugo, Prosopis tamarugo Phil. (Fabaceae), el único vegetal hospedero indicado hasta ahora para esta especie (Vargas 2007). El objetivo del presente trabajo consiste en describir e ilustrar por primera vez la morfología externa de los estados inmaduros de I. parrai.
Materiales y métodos
Se colectaron ejemplares adultos de I. parrai en la Pampa del Tamarugal en octubre de 2008. Las hembras se acondicionaron en bolsas plásticas con folíolos de P. tamarugo para promover la oviposición. Luego de eclosionar, las larvas fueron mantenidas en frascos individuales y alimentadas con folíolos de tamarugo. En todos los casos se determinó el número de mudas. El alimento se renovó periódicamente. Huevos, larvas de todos los instares y pupas se conservaron en alcohol. Las larvas se sacrificaron en agua hirviendo. Al menos cinco de estos ejemplares se observaron con microscopio electrónico de barrido. Observaciones adicionales se efectuaron con una lupa estereoscópica y un microscopio óptico. Las mediciones se hicieron con un ocular graduado, y están basadas en 15 individuos de cada estado e instar. Para confeccionar la quetotaxia y para estudiar piezas de pequeño tamaño, como las estructuras bucales, patas torácicas y espuripedios, las larvas se calentaron en KOH (10%) por 5-10 minutos y posteriormente se disecaron para separar las estructuras de interés, las cuales se montaron en portaobjetos con glicerina o bálsamo de Canadá como medio de montaje.
Al describir las diferentes estructuras se siguió la terminología de Hinton (1946), Salkeld (1983), Stehr (1987), Blaik y Malkiewicz (2003) y Duarte et al. (2005).
Resultados

Microscopía electrónica de barrido del huevo de Iridopsis parrai.

Microscopía electrónica de barrido de la larva de primer instar de Iridopsis parrai.

Microscopía electrónica de barrido de la larva de quinto instar de Iridopsis parrai.

Microscopía electrónica de barrido de la pupa de Iridopsis parrai.
T1-2. Siete pares de cerdas táctiles (D1, D2, SD1, SD2, L1, SV1, V1) y tres pares de microcerdas (MD1, MSD1, MSD2). D2, SD1, L1 y SV1 en pináculos circulares; D1, SD2 y V1 no se encuentran sobre pináculos.

Quetotaxia de la cabeza de la larva de primer instar de Iridopsis parrai.

Piezas bucales de la larva de primer instar de Iridopsis parrai.

Larva de primer instar de Iridopsis parrai.
A2-5. Nueve pares de cerdas táctiles (D1, D2, SD1, SD2, L1, L2, SV1, SV2, V1) y dos pares de microcerdas (MD1, MV1). D1, D2, SD1, L1, L2, SV1 en pináculos circulares; SV2, V1 no están sobre pináculos. SD2 de tamaño similar al que presenta en A1, en línea recta paralela al margen anterior de A2 con D1, SD1, L2, MV1, anterior al espiráculo.
A6. Nueve pares de cerdas táctiles (D1, D2, SD1, SD2, L1, L2, SV1, SV2, V1) y dos pares de cerdas (MD1, MV1). D1, D2, SD1, L1, L2 en pináculos circulares; SD2 similar a los segmentos precedentes, anterior al espiráculo, posteroventral a SD1; SV1, SV2 en la placa triangular lateral del espuripedio; V1 en la superficie medial del espuripedio, no está en pináculo.
A7. Ocho pares de cerdas táctiles (D1, D2, SD1, SD2, L1, L2, SV1, V1) y dos pares de microcerdas (MD1, MV1). D1, D2, SD1, L1, L2, SV1 en pináculos circulares. SD2 similar a los segmentos precedentes, anterior al espiráculo, ventral a SD1; V1 no está en pináculo.
A8. Ocho pares de cerdas táctiles (D1, D2, SD1, SD2, L1, L2, SV1, V1) y dos pares de microcerdas (MD1, MV1). D1, D2, SD1, L1, L2, SV1 en pináculos circulares; V1 no en pináculo. SD1, SD2, L1, L2 y espiráculo en posición más dorsal que en los segmentos precedentes.
A9. Seis pares de cerdas táctiles (D1, D2, SD1, L1, SV1, V1) y un par de microcerdas (MV1). D1, D2, SD1, L1, SV1 en pináculos circulares; V1, no en pináculo. Todas las cerdas táctiles en línea recta; D2 dorsal a D1.
A10. Trece pares de cerdas táctiles (D1, D2, SD1, SD2, L1, L2, L3, SV1, SV2, SV3, SV4, PP1, V1) y un par de poros (La). D1, D2, SD1, SD2, en las placas del escudo anal; L1, L2, L3 en la placa esclerotinizada posterolateral del espuripedio; SV2, SV3 en la placa anterior del espuripedio; SV1, SV4, V1 en el área medial del espuripedio; SV1, SV4 en pináculos; V1 no en pináculo. Poro La dorsal a L1.

Espuripedios de la larva de primer instar de Iridopsis parrai. A. Espuripedio de A6. B. Espuripedio de A10.

Quetotaxia del tórax y abdomen de la larva de primer instar de Iridopsis parrai.
Media, desviación estándar (DE), intervalo de variación (IV) y tasa de crecimiento (TC) del ancho de la cápsula cefálica de los instares larvales de Iridopsis parrai alimentados con folíolos de Prosopis tamarugo.

Quetotaxia del tórax y abdomen de la larva de quinto instar de Iridopsis parrai.

Pupa de Iridopsis parrai. A. Vista ventral. B. Vista lateral. C. Vista dorsal.

Terminalia de la pupa de Iridopsis parrai. A. Macho en vista ventral. B. Hembra en vista ventral. og = hendidura genital. oa = hendidura anal.
Discusión
En el presente trabajo se describen, por primera vez, todos los estados inmaduros de una especie neotropical de Iridopsis. Previamente se conocía la morfología externa de la pupa y la larva de último instar de I. herse (Passoa 1983), cuya distribución geográfica incluye Costa Rica, Honduras y México (Rindge 1966; Passoa 1983).
El cremáster de la pupa de I. herse consiste de dos espinas divergentes formando una letra "V", con cada una de estas espinas bifurcadas en el ápice. Este patrón contrasta notablemente con el de I. parrai, cuyo cremáster es plano y de lados paralelos en la base, con dos espinas cortas y simples en el ápice, las cuales están ampliamente separadas en la base formando una "U".
La variación morfológica detectada entre diferentes instares larvales de I. parrai, asociada a la quetotaxia, a la presencia o ausencia de pináculos y proyecciones tuberiformes en la base de las setas, concuerda con lo detectado para otras especies de Geometridae de diferentes regiones del mundo (McGuffin 1973; Blaik y Malkiewicz 2003; Vargas et al. 2010). Debido a esta variación morfológica ontogénica es importante estudiar la mayor cantidad posible de instares larvales, al menos el primero y uno de los subsecuentes, cuando se intenta caracterizar la morfología larval de Geometridae.
Otro aspecto morfológico larvario interesante detectado en el presente estudio se relaciona con la presencia de dos morfos a partir del tercer instar. Variación intraespecífica en el número de proyecciones tuberiformes en larvas de Geometridae ha sido también indicada por Bocaz et al. (2003) para Syncirsodes primata (Walker, 1862). Sin embargo, Bocaz et al. (2003) asociaron la variación a diferentes plantas hospederas, mientras que en el presente estudio la variación detectada no está asociada a plantas hospederas diferentes. Tampoco se detectó asociación con el sexo, puesto que de ambos morfos larvales se originaron adultos machos y hembras.
Iridopsis parrai es la primera especie de este género para la que se conoce la quetotaxia de la larva de primer instar, por lo que resulta imposible efectuar comparaciones. Por otro lado, esta es la primera vez que se emplea microscopía electrónica de barrido para describir los inmaduros de una especie neotropical de este género. Esta herramienta es particularmente útil para el estudio de la morfología del huevo y de detalles estructurales de la larva y la pupa (Figs. 1–4).
Descripciones de huevos de Iridopsis utilizando microscopio electrónico de barrido fueron efectuadas por Salkeld (1983) para dos especies neárticas: I. ephyraria e I. humaria (Guenée, 1857). Una interesante semejanza entre el huevo de estas dos especies y el de I. parrai es la sinuosidad de los márgenes de las celdas poligonales. Sin embargo, las celdas se encuentran bien marcadas sólo en el área cercana a la roseta micropilar en I. parrai, mientras que son bien marcadas a lo largo de todo el corion en I. ephyraria e I. humaria.
Del mismo modo que acontece para muchos de los géneros neotropicales de Geometridae, la monofilia de Iridopsis aún no está claramente sustentada (Pitkin 2002). Los intentos realizados hasta ahora han estado basados fundamentalmente en caracteres morfológicos del adulto. En el presente estudio se han detectado divergencias morfológicas notables entre los inmaduros de I. parrai y otras especies del género, lo que plantea nuevos interrogantes respecto a la monofilia de este grupo. Futuros estudios morfológicos sobre inmaduros de Iridopsis son necesarios para aportar nuevos antecedentes que permitan efectuar análisis comparativos robustos. Sin embargo, un obstáculo importante para progresar en este sentido es el desconocimiento de las plantas hospederas de muchas de las especies neotropicales de Iridopsis.
Footnotes
Agradecimientos
Los comentarios de dos revisores anónimos permitieron mejorar la versión preliminar de este trabajo. Este estudio fue financiado por el proyecto DIEXA-UTA 9710-08.
