Abstract
This article addresses the recent Chilean cycle of mobilizations (2006-2019) by focusing on three movements that played leading roles in resistance from the dictatorship to the social uprising: students, unions, and pobladores, showing how they interacted with and contributed to shaping the political-electoral cycle of the past decade. Although the resurgence of social mobilizations in Chile opened the possibility of a constitutional process, the latter’s failure goes hand in hand with the questioning of the democratic nature of contentious collective action. Nonetheless, current Chilean society continues to demand change, and social movements remain fundamental for pressuring for change and channeling discontent into political expression. This means that social movements are intrinsic to democracy and its renewal.
Este artículo analiza el ciclo de movilización reciente (2006-2019) en Chile, centrándose en tres movimientos protagónicos tanto de la resistencia a la dictadura como del estallido social: el movimiento estudiantil, sindical y de pobladores; mostrando cómo dicho ciclo ha interactuado y contribuido a modelar el ciclo político-electoral de la última década. Aunque el resurgimiento de las movilizaciones sociales en Chile abrió la posibilidad de un proceso constitucional, su fracaso ha ido de la mano con una desvalorización y cuestionamiento de la acción colectiva contenciosa, mostrándola como potencialmente amenazante para la democracia. Pese a ello, la sociedad chilena hoy sigue demandando cambios y los movimientos sociales continúan siendo fundamentales para presionar por ellos y canalizar el descontento para que se exprese políticamente, mostrando que movilizaciones sociales son un elemento consustancial a la democracia, oxigenándola y permitiendo su corrección.
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