Abstract

La Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE, http://www.cosce.org) quiere contribuir a desarrollar una sociedad próspera, competitiva y con altos índices de calidad de vida, fundada en el conocimiento. Mediante el proyecto DECIDES (Debates sobre ciencia y desarrollo económico y social, http://decides.cosce.org), propone cinco temas para su debate en grupos de trabajo constituidos por expertos procedentes de la ciencia y diversos ámbitos de la estructura social.
El objetivo del proyecto es propiciar la refundación de un sistema de ciencia basado en las iniciativas del propio colectivo científico y que tendrán su continuidad mediante un diálogo continuado a través de distintos foros de ciencia, política y sociedad.
La Sociedad Española para las Ciencias del Animal de Laboratorio (SECAL), firmemente comprometida con la ética de la investigación y como miembro de COSCE, participó en el grupo de trabajo sobre “La ética en la ciencia” (http://decides.cosce.org/etica), mediante la colaboración de D. Alberto Pastor Campos, veterinario y miembro de SECAL. A continuación se resumen los principales planteamientos y conclusiones de este grupo de trabajo.
En el desarrollo de su actividad, la ciencia está a menudo confrontada con cuestiones de naturaleza ética. La ética se extiende a todos los ámbitos de la ciencia, ya que es necesario un comportamiento íntegro para conseguir una credibilidad en la misma. La bioética, en concreto, es necesaria para trabajar con individuos o sus muestras de tejidos y con animales.
La legislación española regula de manera importante cómo se desarrolla la actividad científica en los laboratorios, incluyendo la revisión ética de la misma.
Periódicamente salen a la luz casos de fraude y mala conducta en la actividad científica. Dentro del concepto de fraude se engloban: plagio, falsificación e invención de datos. Lamentablemente, el concepto de mala conducta es mucho más amplio: cualquier amenaza a la integridad científica, ya que puede tergiversar el proceso investigador. Estas conductas se denominan «parafraude».
Con objeto de favorecer la calidad de la investigación y prevenir problemas de integridad, se desarrollaron los denominados «Códigos de Buenas Prácticas Científicas (CBPC)», como conjuntos de reglas, recomendaciones y compromisos.
La implantación y difusión de los CBPC a día de hoy sigue siendo una tarea pendiente de abordar. Además, el Comité de Bioética de España declara que debe crearse un órgano de arbitraje con carácter independiente y con competencia en todo el Estado para gestionar los problemas de integridad científica en España. Debería elaborarse, además, un pacto por la integridad en la investigación, en el que participasen el mayor número posible de instituciones y donde se plasmara el compromiso de colaboración con este órgano de arbitraje independiente.
También necesitan un abordaje ético los posibles conflictos de interés en la nueva institución denominada Academia-Industria. Aunque ambas instituciones tienen muchos puntos en común, no se puede ignorar que los protocolos de actuación y los intereses de los individuos que pertenecen a cada una de ellas son muy diferentes. La Academia-Industria tiene como uno de sus objetivos más sobresalientes hacer rentable, no exclusivamente en términos monetarios, el conocimiento adquirido para las entidades que lo financian y hacen posible. En el concepto de rentabilidad está el punto clave de la discusión. De alguna forma, la gobernanza de esta institución que involucra directamente a los agentes financiadores y gestores es un asunto relacionado con el proceder ético.
A diario aparecen debates en los que se entrelazan valoraciones éticas y científicas y, a menudo, también económicas y sociales, y hasta religiosas. El asesoramiento científico es necesario en numerosas cuestiones de interés público. La función del científico es esencial en estos casos, pero puede tener consecuencias de gestión difícil, incluyendo acusaciones de tipo penal. La función de la Sociedades Científicas en estos debates es crucial.
Concluyendo, la COSCE y las sociedades que la componen pueden tener una participación importante en:
Colaborar en la toma de conciencia de los requerimientos éticos de la actividad científica por parte de los científicos. Participar en los debates que tienen lugar en el proceso de adopción de legislación que tiene efectos sobre la actividad científica. Participar en la definición de Códigos de Buenas Prácticas Científicas en las instituciones en que se realiza investigación en España. Reflexionar sobre los cambios que se efectúan en temas como la evaluación de la actividad científica o sobre la gestión de las publicaciones científicas en el actual entorno digital. Participar en los debates que se plantean sobre ideas o aplicaciones científicas Estimular la creación de instancias de discusión de temas en los que las consideraciones éticas son importantes. Función de los Comités de Bioética y de Ética
Decides Project
The Federation of Spanish Scientific Societies (COSCE, http://www.cosce.org) is keen to contribute to the development of a prosperous and competitive society with a high quality of life, based on knowledge. Via DECIDES (Debates on Science and Economic and Social Development http://decides.cosce.org), it proposes five issues to discuss in working groups of experts from science and other fields of society.
The aim of the project is to foster the recasting of a system of science grounded on initiatives from the scientific community itself and which would continue with ongoing dialogue at various scientific, political and civil society forums.
The Spanish Society for Laboratory Animal Science (SECAL), firmly committed to research ethics and as a COSCE member, participated in the working group on Ethics in Science (http://decides.cosce.org/etica), through the collaboration of Mr Alberto Pastor Campos, veterinarian and SECAL member. The main considerations and conclusions of the working group are summarised below.
In the development of its activity, science often comes up against questions of an ethical nature. Ethics extends to all fields of science, as it must demonstrate integrity to make it credible. Bioethics, specifically, is needed to work with individuals or their tissue samples and with animals.
Spanish law plays an important role in regulating the way that scientific activity is developed in laboratories, including ethical reviews of research work.
Cases of fraud and poor conduct in scientific activity come to light from time to time. Fraud includes plagiarism, falsification and data invention. Unfortunately, the concept of poor behaviour is much broader: any threat to scientific integrity, as it can distort the research process. This type of behaviour is called “parafraud”.
Codes of good scientific practice were developed to contribute to the quality of research and to prevent problems of integrity, along with rules, recommendations and commitments.
The implementation and dissemination of these codes is still a task to be fully tackled today. Additionally, the Spanish Bioethics Committee states that an independent arbitration body with a remit for the whole of the country should be created to manage problems of scientific integrity in Spain. A pact for research integrity should also be drafted, which would include the engagement of the largest possible number of institutions and where the commitment to collaborate with the independent arbiter would be embodied.
An ethical approach to possible conflicts of interest in the new institution, labelled Academia-Industry, would also be needed. Although academia and industry have a lot in common, we cannot ignore the fact the action protocols and the interests of the individuals who belong to each of them are very different. One of Academia-Industry's most salient objectives is to make acquired knowledge profitable to the entities that fund it and make it possible, and not exclusively in monetary terms. The key point of the discussion lies in the concept of profitability. The governance of this institution which directly involves financial backers and managers is in some way a matter related to ethical procedures.
Every day debates appear that intertwine ethical with scientific assessments and often economic, social and even religious ones, too. Scientific consulting is necessary on numerous questions of public interest. The function of the scientist is essential in these cases, but it can have consequences that are difficult to manage, including criminal accusations. The function of Scientific Societies is crucial in these debates.
In conclusion, COSCE and its member societies can have a significant participation in:
Engaging in awareness-raising concerning the ethical requirements of scientific activity by scientists. Participating in the debates that take place in the process of adopting laws that impact scientific activity. Participating in the definition of codes of good scientific practice in the institutions where research work is performed in Spain. Providing insight into changes made on issues such as the evaluation of scientific activity or the management of scientific publications in today's digital environment. Participating in the debates established regarding scientific ideas or applications. Stimulating the creation of discussion forums on topics where ethical considerations are important. The function of bioethics and ethics committees.
Footnotes
Oficina Evaluadora de Proyectos, Universidad Miguel Hernández de Elche, Elche, España. Email:
