Abstract
En este artículo se plantea, desde la experiencia de diez años de trabajo interdisciplinario en una unidad de atención temprana, que, en las minusvalías infantiles, el proceso sintomático-diagnóstico equivale a un rito de paso, en el que cambia el pacto de identidad social. En la actualidad, este proceso de transición, a diferencia de los ritos de paso tradicionales, está mal articulado, dando lugar a la irrupción de falsas presunciones que cuestionan al niño como sujeto de su propia diferenciación y pueden generar graves tensiones en la familia. Se examina la polaridad hiperidentidad -hipoidentidad como alternativas extremas y equivocadas al pacto de identidad, su génesis y desenvolvimiento, que se ilustra con casos clínicos. Se subrayan las dificultades de reformular el pacto una vez que se ha consolidado. Se apunta la convenienci a de revisar los procedimientos habituales de atención temprana para facilitar, oportunamente, a cada familia, los recursos sociales que necesiten para reconstruir su proyecto vital.
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