Abstract
El artículo analiza las tomas de postura que, con respecto a las funciones y objetivos de la educación escolar, adoptan la concepción constructivista del aprendizaje escolar y de la enseñanza -que sirve de marco de referencia psicológico a algunas de las opciones y propuestas básicas de la actual Reforma en marcha de nuestro sistema educativo-, y la perspectiva socio-cultural. Se argumenta que esas tomas de postura no sólo no resultan esencialmente contradictorias, sino que están estrechamente interrelacionadas y pueden colaborar y complementarse, al tiempo que desafiarse y enriquecerse mutuamente. A este respecto, se defiende que esa colaboración y enriquecimiento mutuos serán tanto más fructíferos cuanto más pasen no sólo por el contraste y el intercambio teórico sino también por las propuestas concretas de acción y transformación de la realidad.
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