Abstract
Este trabajo responde a la convicción de que es necesario estudiar (y no sólo intentar cambiar) la realidad educativa. Por ello se analiza: (1) la distancia existente entre la visión de un grupo de quince maestras y dos asesores (dos de los autores) en una experiencia de asesoramiento para resolver problemas de comprensión en el aula; y (2) las acciones realizadas para alcanzar una definición compartida de dichos problemas que permita colaborar en su solución. Los resultados del análisis muestran que a los asesores les costó actuar de acuerdo con sus propósitos iniciales: asumieron una gran responsabilidaden la redefinición de los significados de los problemas y no siempre hicieron público a las maestras el razonamien to seguido. Estos resultados permiten especular sobre cómo compartir significados de un modo eficaz, pero, más importante aún, revelan las dificultades inherentes al intento de transformar los principios teóricos en actuaciones educativas, dificultades que parece necesario conocer.
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