Abstract
La integración del alumnado con necesidades educativas especiales obliga a la escuela a una continua revisión y mejora de la respuesta educativa que ofrece. Considerando la necesidad de estos niños y niñas de mejorar su autoestima y de desarrollar estrategias moduladoras ante el estrés, se lleva a cabo esta experiencia de un Taller de Pintura Expresiva y Relajación en un centro público de Educación Infantil y Primaria. El artículo recoge la reflexión que dio origen a la implantación de este taller, describe su desarrollo y analiza los resultados obtenidos. Se concluye que la experiencia ha ofrecido nuevos cauces de expresión a los alumnos con N.E.E, logrando mejorar su motivación y su autoestima, y facilitando la adquisición de estrategias de autocontrol emocional.
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