Abstract
La comunicación moderna está fomentando nuevos modos de ver basados en una hipervisibilización de temas y objetos hasta hace poco excluidos del discurso público. Estos nuevos modos de ver reflejan mutaciones profundas en los modos de sentir que afectan directamente a las representaciones de la violencia, haciendo de ésta un objeto más de consumo masivo. Se analiza aquí la violencia simbólica —o violencia de la representación—ejercida por los medios de comunicación mediante la trivialización de la violencia en sus diferentes formas: espectaculares, lúdicas o estéticas. En todas ellas es patente un juego con los límites, el azar, la muerte que deja entrever la emergencia de nuevos imaginarios en torno a la violencia.
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