Abstract
En los estudios de adquisición de segundas lenguas (EASL) se ha acuñado el término hipótesis resultativa (Ellis, 1994) como explicación del déficit de motivación y aprendizaje de idiomas. Esta teoría, que apunta a sus dos términos —motivación y aprendizaje—como elementos íntimamente conectados e interdependientes, puede ser útil como elemento de análisis de la realidad de la enseñanza de idiomas—y más concretamente del inglés—en el actual Sistema Educativo. Desde esta perspectiva, este artículo trata de explorar el constructo motivación en tres direcciones distintas: analizando el estado de las variables psicosociales en el momento actual como mejor indicio de la situación motivacional en las aulas, defendiendo una visión conjunta de la adquisición que supere la argumentación exclusivamente cognitiva para integrar aspectos afectivos y apuntando opciones metodológicas aún por explorar y que siguiendo la literatura sobre motivación en L21 han resultado ser más cercana a las necesidades y objetivos del alumnado.
Get full access to this article
View all access options for this article.
