Abstract
Como indica el título de este artículo, en él se abordará la relación entre la escritura y la lectura a propósito de las modificaciones que provoca la enseñanza de la primera sobre la segunda en un tipo de discurso particular: la argumentación. En una primera parte, se presentará brevemente la problemática de la interacción lectura-escritura en el campo de la didáctica de la lengua explicitándose en qué sentido la escritura aparece como una de las estrategias para mejorar la comprensión. En la segunda parte, se introducen los seis elementos esenciales en la enseñanza de la argumentación. En la tercera y última parte, se aportan los resultados de una experiencia sobre la enseñanza de ese tipo de discurso, realizada en Ginebra (Suiza), con alumnos de 11–12 años.
Este artículo presenta una experiencia realizada en Ginebra con niños de 11–12 años. La experiencia consiste principalmente en hacer escribir textos argumentativos para mejorar su lectura y su comprensión e ilustra un tipo particular de intervención didáctica, de carácter interaccionista, que busca principalmente crear una relación entre dos formas de trabajo: dotar al alumno de medios para analizar las situaciones sociales en las que se produce (o se lee) un texto argumentativo y favorecer la apropiación del valor socio-enunciativo de algunas de sus características lingüísticas específicas. Las actividades de aprendizaje se organizan en una secuencia didáctica que comporta diez talleres sobre diferentes dimensiones de la argumentación. El autor demuestra que el trabajo realizado en producción contribuye a desarrollar las capacidades de interpretación de otro texto del mismo tipo: mejor representación de la situación de interacción, de la posición del argumentador, mejor identificación de las concesiones y de las estrategias persuasivas.
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