Abstract
En este artículo se presenta un modelo gradual del carácter y el mecanismo de la reestructuración del conocimiento y, a continuación, se describe un modelo de práctica educativa (la evaluación por carpetas) diseñado para facilitar esta forma de reestructuración. Este modelo educativo crea oportunidades para que enseñantes y sobre todo estudiantes puedan confrontar y desarrollar su comprensión científica, puedan aumentar su responsabilidad por su propia reestructuración del conocimiento y puedan ellos mismos evaluar cuando se trata de enseñar ciencia.
Los marcos de referencia que persiguen comprender cómo se produce la reestructuración del conocimiento y cómo construir un entorno de aprendizaje que facilite esta reestructuración, plantean importantes interrogantes filosóficos, psicológicos y pedagógicos y cuestiones sobre cómo se produce el cambio conceptual y qué características del crecimiento del conocimiento deberían formar parte de los currículos y de los entornos de aprendizaje. En el hecho de destacar el cómo, se encuentra implícito un cambio en la perspectiva de la enseñanza de la ciencia, que va desde abrazar ‘los modos de conocimiento de los científicos’ como objetivo dominante, a favorecer ‘el posicionamiento’ del estudiante para el próximo paso’. Este cambio de perspectiva y de enfoque representa un desvío radical y complejo respecto a la práctica común. En este artículo se presenta un modelo gradual del carácter y el mecanismo de la reestructuración y, a continuación, se describe un modelo de práctica educativa diseñado para facilitar esta forma de reestructuración. Nosotros sostenemos que una perspectiva evolutiva y gradual del cambio conceptual ofrecería unos criterios totalmente diferentes para decidir qué enseñar y cómo enseñar. La adopción de modelos de enseñanza basados en el cambio conceptual implica facultar al enseñante de una manera que aún hemos de comprender plenamente. Dotar a los enseñantes de modelos filosóficos y psicológicos adecuados para la selección y la organización secuencial de tareas educativas les ayudaría a describir y prescribir estrategias de aprendizaje efectivas o significativas. En este modelo educativo ocupa un lugar central un punto de vista ampliado e integrado de la evaluación y la enseñanza que nosotros denominamos cultura de la carpeta. La característica esencial de esta cultura es que crea oportunidades para que enseñantes y estudiantes puedan confrontar y desarrollar su comprensión científica, y para equipar a los estudiantes con las herramientas necesarias para aumentar su responsabilidad por su propia reestructuración y para que evalúen por sí mismos cuáles pueden ser los siguientes pasos.
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