Abstract
Partiendo de la idea que la lengua oral no es la pariente pobre de la lengua escrita, las autoras proponen, por una parte, que ambas modalidades se trabajen conjuntamente y, por otra parte, que es necesario, para trabajar de forma sistemática la lengua oral, tener en cuenta la diversidad de situaciones de producción y la diversidad de discursos heterogéneos que ellas producen. Nos lo muestran a partir de secuencias didácticas dirigidas a los alumnos de Formación Profesional.
La necesidad generalmente admitida de una enseñanza de la lengua oral orienta el debate pedagógico alrededor de las siguientes cuestiones: ¿Qué es la lengua oral? ¿Qué lengua oral enseñar? ¿Cómo puede ser enseñada? Los elementos de la respuesta que intentamos aportar nos conducen a no considerar la lengua oral como la pariente pobre de la lengua escrita y a tomar en cuenta para el aprendizaje, la pluralidad y la diversidad de discursos orales en función de las situaciones de comunicación en las que son producidos. De ahí surge la necesidad, a nivel didáctico, de abordar la lengua oral, al mismo nivel que la lengua escrita, en tanto que medio de comunicación; de hacer tomar conciencia a los que aprenden de las características de las situaciones y de los discursos orales; de acostumbrarlo s a la elección pertinente y a la práctica correcta de discursos diferentes. Las actividades sugeridas ponen el énfasis en los géneros de discurso que los estudiantes deberán producir para responder a las exigencias de la sociedad.
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