Abstract
Las posiciones de Vigotski sobre las relaciones entre aprendizaje y desarrollo han tenido distintas aplicaciones en el ámbito de la enseñanza de las ciencias y las matemáticas, pero son poco conocidas en relación a la enseñanza de la lengua. La autora de este artículo propone, basándose en concepciones vigotskianas, una metodología concreta para enseñar la lengua extranjera.
El aprendizaje de una segunda lengua está sobredeterminado por una pluralidad de factores de orden psicológico, sociológico, situacionales y relativos al pasado académico del alumno cuyo conocimiento sitúa al profesor en condiciones óptimas para sacar provecho de las motivaciones y potencialidades de desarrollo de los alumnos. Pero es preciso evitar someter al profesor a un ejercicio permanente de dilucidación de los mencionados factores de incidencia. Por otro lado, es obvio que la capacidad del sujeto para aprender excede -o en todo caso no coincide- con la capacidad de la intervenció n para prever, explicar, describir o incluso observar el flujo de la progresión del aprendizaje en toda su dimensión. Este planteamiento conduce a la necesidad de indagar unos criterios de pertinencia aplicables a los actos educativos entendida ésta como el atributo de todo aquello que favorece el aprendizaje o todo aquello que no lo obstaculiza. La conclusión es que el elemento clave de la pertinencia se ubica en la oportunidad y adecuación de la intervención en relación con la necesidad de ayuda que experimenta el alumno con motivo del acto; es decir que el acto resulta pertinente en la medida en que el alumno recibe ni más ni menos que el tipo de ayuda que necesita en el momento en que la necesita.
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