Abstract
En el presente experimento se ocupa del impacto persuasivo de las declaraciones de testigos presenciales ante jurados simulados. Presentamos a nuestros sujetos un juicio hipotético en el que la evidencia principal en contra del acusado es la declaración de un testigo presencial. Se mantiene siempre constante el contenido del testimonio, manipulando el atractivo físico del testigo, la percepción de su status/poder y su estilo de habla mediante un entrenamiento especial. Los resultados se discuten a la luz del modelo de probabilidades de elaboración de Petty y Cacioppo (1986).
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