Abstract
Frente a una concepción neuropsicológica estática, que entiende la arquitectura cognitiva como un conjunto de sistemas específicos de funcionamiento independiente de origen innato, este trabajo asume una perspectiva neu-roconstructivista, que contempla la especialización y localización progresiva de las funciones, enfatizando la necesidad de atender desde el desarrollo a los distintos niveles de explicación del funcionamiento psicológico, y en el que la relación con las bases genéticas o neurobiológicas también va a estar mediada por un ambiente dinámico. Desde estos argumentos se revisa la evidencia experimental sobre el funcionamiento de las personas con síndrome de Williams (SW) en distintos aspectos vinculados con la cognición social (competencias mentalistas, procesamiento de rostros y lenguaje). Se concluye en contra de la propuesta de que el perfil psicológico de las personas con SW evidencia la existencia de un módulo para la cognición social, se sugiere la necesidad de atender a las trayectorias de desarrollo y se plantean algunas implicaciones del modelo para la intervención psicológica.
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