Abstract
A pesar de la extensa validación transcultural del modelo de compromiso organizacional de Meyer y Allen (1991), han surgido ciertas dudas respecto a la independencia de los componentes afectivo y normativo y, también, sobre la unidimensionalidad de este último. Este estudio analiza la estabilidad de la estructura del modelo y examina el comportamiento de la escala normativa, empleando 100 muestras, de 250 sujetos cada una, extraídas aleatoriamente de una base de datos de 4.689 empleados. Los resultados muestran cierta estabilidad del modelo, y apoyan parcialmente a la corriente que propone el desdoblamiento del componente normativo en dos subdimensiones: el deber moral y el sentimiento de deuda moral.
Get full access to this article
View all access options for this article.
