Abstract
Este artículo analiza qué lugar ocupa la última dictadura militar argentina como acontecimiento histórico en la memoria colectiva (MC) de la población y las representaciones sociales de ésta en base a una muestra de población adulta de Jujuy (N = 452). De los resultados se desprende que la dictadura constituye un hecho central que evoca emociones de impotencia, tristeza y bronco1. Se deslegitima la teoría de los dos demonios o que el golpe fue la respuesta a una situación de guerra entre guerrilleros y Fuerzas Armadas, aun cuando persisten explicaciones legitimadoras entre las personas de derecha y con un bajo nivel de exposición a la violencia. Se detecta la persistencia de explicaciones basadas en la irracionalidad de la violencia, presentes en un porcentaje significativo de la población, principalmente con una ideología de centro y con una afectación secundaria, alertando sobre la importancia de explicar la lógica racional y sistemática de la violencia política. Los análisis clúster confirman que las respuestas cerradas y abiertas convergen en tres tipologías de respuestas y que éstas dependen de las experiencias de victimización y la ideología de las personas. La representación social del genocidio político, responsabiliza más al régimen y menos a las víctimas de la violencia, tiene más carga emocional, y es dominante en la izquierda y entre víctimas directas, siendo marginal entre las derechas.
Get full access to this article
View all access options for this article.
