Abstract
El artículo revisa la hipótesis del carácter cíclico de las movilizaciones políticas que emplean el terror como instrumento estratégico preferente. Propone una periodización en cinco etapas: la oleada populista-nihilista en el tránsito de los siglos XIX al XX; el período de entreguerras centrado en el control totalitario de la población y la mística de la liberación nacional; la etapa de posguerra vinculada a la aparición, desarrollo y triunfo de los movimientos tercermundistas de independencia o de liberación nacional; el ciclo terrorista revolucionario producido en las sociedades del capitalismo tardío a partir de 1968 y el ciclo actual, caracterizado por elprimordia- lismo étnico y el fundamentalismo religioso. Se trata de demostrar que el terrorismo está condicionado en su dinámica interna por los grandes ciclos de la protesta revolucionaria o contrarrevolucionaria; que tiende a aparecer en los períodos de declive de estos ciclos generales de protesta, y que algunas manifestaciones de violencia terrorista han mostrado una notable capacidad de adaptación que les ha permitido superar esa fase de agotamiento y actuar como puente para “dar el salto” a un nuevo ciclo de protesta.
Get full access to this article
View all access options for this article.
