Abstract
Los tres paradigmas más importantes desarrollados en el área del aprendizaje implícito son revisados a la luz de la definición recientemente planteada por Reber (1993) d este conocimiento como aquél que se produce independientemente de los intentos conscientes por aprender, y en ausencia de un reconocimiento explícito de sus resultados. Se repasan los estudios empíricos más relevantes llevados a cabo siguiendo cada uno de estos tres paradigmas, y se discute el grado en que podría asumirse para cada uno de ellos el cumplimiento de estos requisitos, concluyendo que sería el paradigma de aprendizaje secuencial el único en el que se habría demostrado suficientemente la existencia de un proceso implícito de aprendizaje. Los recientes intentos de elaborar modelos computacionales de los mecanismos responsables de estos aprendizajes se señalan, por último, como un enfoque alternativo a este mismo problema de delimitación de los procesos de aprendizaje asociativo no consciente, que podrían ayudar a comprender su naturaleza y limitaciones, analizando el modo como la complejidad podría derivarse, en el sistema cognitivo humano, a partir de procesos computacionales más simples, inferiores al nivel de elaboración de la conciencia.
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