Abstract
Tratar de definir lo bello, como ya constatara Platón en el Hippias Mayor, es una tarea realmente compleja. La pregunta que se plantea aquí es si la belleza está en el ojo del observador o si ésta proviene de la naturaleza de las cosas. Se sugiere que la psicología puede contribuir a comprender los fenómenos estéticos estableciendo una serie de comparaciones con otros fenómenos psicológicos. Entre ellos, la relación entre la experiencia estética, la vida emocional y el placer como nexo entre la apreciación estética y el juego. Asimismo, se propone que el análisis de la moral y el establecimiento de valores pueden arrojar alguna luz sobre los fenómenos estéticos.
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