Abstract
Se han propuesto diversas explicaciones teóricas para dos de las más clásicas ilusiones geométricas, las ilusiones Vertical-Horizontal (IVH) y Müller-Lyer (IML) En algunas de estas explicaciones se asume que ambas ilusiones se producen en un único nivel operational, mientras que en otro conjunto de teorías se proponen mecanismos independientes. Si la asunción de un único mecanismo es cierta, la combinación de ambas ilusiones en un sólo estímulo visual o imagen produciría una interacción en la intensidad de la ilusión. Este trabajo presenta un experimento en el que los ángulos abiertos y cerrados de la IML fueron añadidos a los segmentos de la IVH en la forma de “T invertida”. Los resultados muestran que al combinar ambas ilusiones oponiendo sus efectos (con los ángulos cerrados en el segmento vertical y los abiertos en el horizontal) la IML provoca un efecto ilusorio más intenso, ya que el segmento vertical es percibido como más corto que el horizontal. Cuando la combinación sinergiza el efecto de ambas ilusiones (con los ángulos abiertos en el segmento vertical y los cerrados en el horizontal), el segmento vertical es percibido como mayor que el horizontal. Más aun, en ambos casos los efectos observados se desvían bastante de las predicciones de un modelo aditivo simple de sus efectos. Se concluye, por tanto, que ambos efectos ilusorios deben producirse en un mismo nivel operacional.
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