The articles included in the present special issue present interesting studies and research findings, from the analysis of variables traditionally tackled by environmental psychology to novel and innovative methodological proposals. According to van der Werff, Perlaviciute, and Muiños (2016), environmental psychology should provide the tools needed to offer a solution for problems that occur in different environments and which undoubtedly affect people’s wellbeing and quality of life negatively. The present special issue offers a broad and varied overview of how the study of environmental issues is currently developing, as well as tackling different research questions and different designs that reflect the evolution and growth of the discipline. Hence, for example, the study by Valera, Pérez-Tejera, Anguera, and Sicilia presents a new instrument for observing and recording public spaces ad hoc, which combines the field format with a system of categorization. Specifically, the EXOdES (Observational Examination of Spaces) instrument is capable of analysing the patterns of usage associated with public spaces based on multiple response levels. It highlights the importance of observational methodology as an adequate instrument for psychosocial research when analysing the social quality of urban spaces, providing a useful tool to design urban planning interventions within the framework of public safety. In fact, the results of this study confirm that there are differences related to gender, age, and provenance with regard to the diversity of uses given to the urban public space. Results show the importance of environmental variables in the analysis of different social and psychological indicators that enable people’s quality of life to be optimized. A more specific example of that fact can be found in the study by Fernández-Portero, Alarcón, and Barrios-Pandura, which analyses how housing characteristics, together with the daily activities carried out by older people in the urban environment, can help to explain quality of life and life satisfaction in this group. According to these authors, we must understand habitability as one of the factors that make it possible to develop quality of life in the urban space, invigorating and promoting active and healthy ageing. We believe that these essays will undoubtedly provide a good set of guidelines to design spaces that facilitate everyday recreational and free-time activities, and which promote greater citizen participation in city life.
Along these same lines, but focusing on the analysis of childhood perceptions of spaces and nature, the study conducted by Bolzan-de-Campos, Fedrizzi, and Santos-Almeida proposes using drawings to ascertain how children perceive and define the environment, analysing three specific environments or contexts: one urban, one coastal, and one rural. The results obtained show how the different conceptions of nature held by children are associated with positive affect, regardless of the environment. Content analysis based on drawings also represents a novel procedure that can be used to study complex concepts in populations where it would be difficult to apply other data-gathering and analysis techniques. Another of the novel proposals applied to environmental research included in the issue is presented in the study by Amérigo, García, and López-Santiago, where the authors describe how to induce emotions about different thought patterns and actions related to nature. The authors present a transcultural validation of audio-visual material (in video format) to induce different emotional states (positive, negative, and neutral affect), showing that by inducing positive emotions experimentally, the number of thought-action repertoires increases in relation to nature, in comparison with the number of repertoires available when they are induced by neutral and negative emotions. These authors also analyse the role of emotional intelligence as a transversal variable that, through positive psychology, is currently being incorporated into the analytical context of relations between behaviours and environmental conservation attitudes. In the final paper included in this issue, Diniz, Morais, and Pinheiro analyse the process developed by people based on spirituality and significant life experiences when making a pro-environmental commitment.
We hope that the essays included in this issue will be of interest to environmental psychology professionals and researchers, as well as to readers working on related issues through other disciplines. We would also like to thank all the authors for their participation and patience during the process.
Avances de la psicología ambiental ante la promoción del bienestar y la calidad de vida
Los trabajos recogidos en este número monográfico presentan interesantes estudios y resultados de investigación, tanto desde el análisis de variables que tradicionalmente son abordadas en la psicología ambiental, cómo desde propuestas novedosas e innovadoras a nivel metodológico. De acuerdo a van der Werff, Perlaviciute, y Muiños (2016), la psicología ambiental debe proporcionar las herramientas necesarias para tratar de poner solución a los problemas acontecidos en los distintos entornos que, sin lugar a dudas, afectan negativamente al bienestar y la calidad de vida de las personas. Este monográfico ofrece una visión amplia y variada sobre cómo se desarrolla actualmente el estudio de cuestiones medio ambientales, abordando distintas preguntas de investigación y distintos diseños que reflejan la evolución y crecimiento de la disciplina. Así por ejemplo, en el estudio de Valera, Pérez-Tejera, Anguera, y Sicilia, se presenta un nuevo instrumento de observación y registro ad hoc para los espacios públicos, que combina el formato de campo con un sistema de categorías. Concretamente, el instrumento EXOdES (Examen Observacional de Espacios) permite analizar los patrones de uso asociados a los espacios públicos en base a múltiples niveles de respuesta. Se pone de manifiesto la importancia de la metodología observacional, como instrumento adecuado para la investigación psicosocial, a la hora de analizar la calidad social de los espacios urbanos, proporcionando una útil herramienta para el diseño de intervenciones urbanísticas en el marco de la seguridad ciudadana. De hecho, los resultados de este estudio permiten confirmar que existen diferencias por género, edad y procedencia de origen, ante la diversidad de usos dados al espacio público urbano. Se muestra así la importancia de las variables de carácter ambiental, en el análisis de los diferentes indicadores sociales y psicológicos que permitan la optimización de la calidad de vida de las personas. Un ejemplo más concreto de ello, lo encontramos en el estudio realizado por Fernández-Portero, Alarcón, y Barrios-Pandura, en el que se analiza cómo las características de la vivienda, junto a las actividades diarias llevadas a cabo por las personas mayores en el entorno urbano, pueden contribuir a explicar la calidad de vida y la satisfacción vital en este conjunto poblacional. De acuerdo con estos autores, debemos entender la habitabilidad como uno de los factores que hace posible el desarrollo de la calidad de vida en el espacio urbano, dinamizando y promoviendo un proceso de envejecimiento activo y saludable. Creemos que sin duda, estos trabajos pueden ser una buena guía para el diseño de espacios que faciliten las actividades diarias, de ocio y tiempo libre y que promuevan una mayor participación ciudadana en la vida de la ciudad.
En la misma línea, pero centrándose en el análisis que la infancia hace sobre la percepción de los espacios y de la naturaleza, encontramos el estudio de Bolzan-de-Campos, Fedrizzi, y Santos-Almeida. Las autoras, proponen la utilización de dibujos para conocer cómo los niños perciben y definen el medio ambiente, analizando tres entornos o contextos concretos: un entorno urbano, uno costero y uno rural. Los resultados obtenidos, en general, muestran como las diferentes concepciones de la naturaleza, por parte de los menores, se asocia a los afectos positivos independientemente del entorno. El análisis de contenido basado en dibujos representa también un procedimiento novedoso que permite estudiar conceptos complejos en poblaciones en las que sería complicada la aplicación de otras técnicas de recogida de datos y análisis. Otra de las propuestas novedosas aplicadas en la investigación psicoambiental, que recoge este número monográfico, es la presentada en el estudio de Amérigo, García, y López-Santiago, a la hora de inducir emociones sobre los diferentes patrones de pensamientos y acciones relacionados con la naturaleza. Los autores presentan la validación transcultural de material audio-visual (en formato de vídeo) para inducir diferentes estados emocionales (afectos positivos, negativos y neutro), mostrando experimentalmente que la inducción de emociones positivas, incrementa el número de repertorios de pensamiento-acción en relación a la naturaleza, en comparación con el número de los repertorios disponibles cuando son inducidos por emociones neutras y por las negativas. Además, los autores analizan el papel de la inteligencia emocional, como variable transversal que desde la psicología positiva, se incorpora actualmente en el contexto de análisis de las relaciones entre las conductas y las actitudes de cuidado de la naturaleza. En el último trabajo recogido en este monográfico, Diniz, Morais, y Pinheiro, analizan el proceso que desarrollan las personas, a partir de la espiritualidad y las experiencias significativas de vida la hora de adoptar un compromiso pro-ambiental.
Esperamos que los trabajos que constituyen este monográfico resulten de interés tanto para profesionales como investigadores de la psicología ambiental, así como para aquellos lectores que trabajen temas relacionados desde otras disciplinas. Aprovechamos también para agradecer a todos los autores su participación y paciencia durante el proceso.