Abstract
El déficit instrumental para la comunicación de un interlocutor tiene efectos en el otro interlocutory la interacción resultante. Un niño sordo necesita al menos tanta comunicación, aunque de otro tipo.
Pero sus dificultades comunicativas afectan a la madre y la respuesta o falta de respuesta de ésta incrementará en espiral esas dificultades del niño sordo.
Se ofrecen aquí, además de una revisión de este proceso, recomendaciones específicas a los adultos (padres, educadores, terapeutas) para mejorar la comunicación.
Alrededor de los años setenta aprarecen numerosas investigaciones que ponen de manifiesto cómo el lenguaje que los niños reciben de su entorno, y las peculiares situaciones de interacción que los adultos mantienen con los niños, favorecen el proceso de adquisición del lenguaje. Este enfoque interactivo ha tenido también repercusiones en el estudio del desarrollo patológico del lenguaje, en el que una de las áreas más estudiadas la constituye el déficit auditivo infantil. El trabajo que se presenta pretende, por una parte, describir, en función de los datos procedentes de nuestras investigaciones y de la revisión biliográfica realizada, en qué medida las dificultades lingüísticas y comunicativas del niño sordo afectan y se ven afectadas por la interacción comunicativa con su madre oyente y, por otro lado, presentar datos útiles que contribuyan a mejorar esas interacciones en orden a favorecer el desarrollo infantil.
Get full access to this article
View all access options for this article.
