Abstract
La enseñanza de las habilidades sociales requiere el uso de diversas técnicas y procedimiento. En este artículo se relacionan las más directamente implicadas en un currículum de educación moral orientado hacia el desarrollo de la autonomía. Se propone una actividad para el primer ciclo de Educación Primaria. Además, se ofrecen prototipos de actividades para otros tramos educativos.
El desarrollo de la competencia social de niños/as y adolescentes tiene una importancia primordial tanto a nivel cognitivo como desde el punto de vista de la formación moral. Se puede hablar de las habilidades sociales como el conjunto de comportamientos interpersonales que va aprendiendo la persona y que configuran su competencia social en los diferentes ámbitos de relación. Las habilidades sociales, permiten a la persona encontrarse más aceptada y valorada por los otros ya que manifiesta conductas de carácter asertivo, es decir, conductas que expresan sus sentimientos, deseos, opiniones…, de una forma abierta y sincera. Un curriculum de educación ético-moral debe potenciar el aprendizaje de las habilidades sociales, y en especial el desarrollo de estos comportamientos que posibilitan una interacción social positiva en los diferentes ámbitos de relación (escuela, barrio, familia…).
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