Abstract
Crespo accede a la racionalidad por medio de un análisis del divorcio entre actitudes y contexto social en los teóricos de las 'actitudes. Racionalidad es lo que hace que las acciones de una persona (incluyendo su hablar) pasen una prueba de significación social, tanto a sí mismos como a los demás. Esta prueba està necesariamente cargada de valor, ya que fallar en ella es fracasar como actor social. ¿Qué tienen que decir los psicólogos sociales? Crespo nos dirige hacia los teóricos de las actitudes. Las actitudes, conforme a la opinión estándar, median la conducta, y una parte integral de las mismas es su componenente evaluativo. Nótese la recuperación del concepto de evaluación. Pero tal vez las actitudes son inseparables de la acción. Tal vez son dos caras de la misma moneda, de modo que sea erróneo pretender predecir una acción «desde» una actitud expresada. Mead ciertamente pensaba así. Para Mead, el acto de comunicación eran la actitud y su conducta hechos uno. Para hacerlo adecuadamente, uno tiene que comprender la audiencia a la que se dirige. Habermas va más allá. Cualquier (sensata) expresión lingüística es necesariamente racional en el sentido de que compromete al hablante en una serie de pretensiones de validez que, en caso de ser puestas en cuestión, aquél pueda defender. Esto lo sabe tanto el hablante como la audiencia. De esta forma, si tomamos la «actitud» de modo que incluya la acción momentánea de comunicar tal actitud y si tal comunicación se mantiene o fracasa conforme a sus pretensiones de validez, entonces hemos llevado de modo adecuado las actitudes al campo de la racionalidad. Y el mejor lugar para ver ahora las actitudes no es el cuestionario sino la conversación. Comenzamos a preguntar cuestiones nuevas, tales como qué estándares han sido usados por los conversantes y qué estándares han sido usados por los investigadores que lo investigan.
Crespo comienza manifestando que su propósito es sondear, aunque sea de forma elemental, la posibilidad y potencial productividad de una consideración de la racionalidad como elemento explicativo dentro de una teoría social de las actitudes. El autor explica que un concepto no exclusivamente utilitario o instrumental de la racionalidad puede ser de utilidad para comprender ciertos desarrollos de la dinámica actitudinal, en concreto, aquellos en que es posible pensar que cambiamos de actitud porque somos argumentalmente convencidos. Crespo resalta la posibilidad de considerar las actitudes, entendidas como procesos de significación evaluativa o toma de postura respecto a otros significativos, como procesos sociales susceptibles de enjuiciamiento y eventualmente necesitados de legitimación o justificación. El autor finaliza su trabajo repasando extensamente algunas características del concepto de actitud en relación con su carácter evaluativo y su vinculación a la acción. Los comentarios de Amalio Blanco, Charles Antaki y Ma Dolores Avia valorando esta exposición siguen a la misma, al igual que la respuesta de Crespo a estos autores.
Get full access to this article
View all access options for this article.
