Abstract
La creciente aceptación de que gran parte de la varianza de interés psicológico de la conducta podría encontrarse en la interacción entre la persona y la situación, sugiere la necesidad de un lenguaje común para la descripción tanto de las personas como de las situaciones. De acuerdo con esto, proponemos que una situación sea caracterizada por una serie de pares de plantillas de conducta, esto es, un conjunto de descripciones de personalidad (del tipo Q) de hipotéticas personas “ideales”, cada una de las cuales se asocia con una conducta concreta. La descripción del tipo Q de un determinado individuo se empareja pues, con cada plantilla, y se predice que mostrará la conducta asociada con la caracterización situacional-tipo a que más se parezca. La utilidad heurística y predictiva de esta técnica de emparejamiento, se demuestra en tres grupos de experimentos clásicos: (a) la situación de demora de la gratificación, (b) el juego de negociación estratégica, y (c) el experimento de condescendencia forzada. Se muestra que esta técnica también puede utilizarse para evaluar la validez ecológica de los experimentos de laboratorio, y para probar teorías que conciernen a los fenomenos psicológicos.
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